San Juan de Terranova espera mañana la llegada de los supervivientes de la Villa de Pitanxo

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El avión bambolea en su aterrizaje en el aeropuerto de San Juan, la principal ciudad de Terranova. Lo había avisado el piloto de Air Canada -“esperamos turbulencias porvientos bajos en el aterrizaje”-, pero sorprende el movimiento y el rebote contra la pista. “Esto suele ser así”, dice con tranquilidad Steve, un lugareño que viaja fuera de la isla cada dos semanas. Desde el cielo, Terranova era una costa de nieve y hielo. Es el resultado del paso de un tormenta de nieve violenta los dos últimos días, la misma que apareció después, cuatrocientos kilómetros al este, al Villa de Pitanxo.

El temporal ya dejó lo peor atrás, pero el tiempo no es ni mucho menos agradable en

la capital de la provincia canadiense de Terranova y Labrador. Temperatura de -9 (con sensación térmica de -19) y apenas racheados de 40 kilómetros por hora. No hay un alma por la calle del centro de la ciudad y las únicas que aparecen lo hacen en el trayecto corto de la tienda o del negocio a su coche. O fumando un cigarrillo urgente fuera del bar. Hay que tragar saliva varias veces para escuchar a lo que se enfrentaron a los marineros del pesquero gallego, con su barco a pique, en el ojo de esa misma tormenta, en un mar congelado, entrevientos huracanados y olas de más de cuatro metros de altura.

San Juan de Terranova esperaba ahora la llegada de los tres supervivientes de esa tragedia, la peor catástrofe marítima en España en cuatro décadas. Se trata de Juan Padín, el patrón del buque; su sobrino, Eduardo Rial; y Samuel Kwesi Koufi, natural de Ghana. Del resto de los 24 marineros de la Villa de Pitanxo, se han encontrado nueve cadáveres, mientras que otros doce marineros no habían sido localizados el miércoles por la noche.

El Centro de Coordinación Rescate de esta región canadiense, con sede en Halifax (Nueva Escocia), ha confirmado la suspensión definitiva del autobús en el km 450 ESE Terranova. Los barcos que han rescatado a los 3 supervivientes y recuperado a 9 personas fallecidas se dirige al Puerto de San Juan. Está prevista su llegada mañana a las 11.00 h peninsular española. Según Salvamento Marítimo, el pesquero español Playa Menduiña Dos lleva a 3 personas con vida y 6 cuerpos; el pesquero portugués Franca Morte tiene 1 cuerpo y el buque Nexus con bandera de Canada tiene 2 cuerpos.

“Por desgracia, tras los resultados de una búsqueda exhaustiva por parte de un número significativo de aviones y de barcos con una duración de más de 36 horas y en un área de 900 millas náuticas cuadradas, la búsqueda de los doce pescadores desparaeicos en la Villa de Pitanxo ha sido suspendida”, explicando sobre las autoridades canadienses, en el punto final de su operación de rescate.

Ante las condiciones del mar en esta región, el continuo oleaje y el temporal persisten, las posibilidades de encontrar supervivencia eran virtualmente imposibles. “No hay mar más frío que este”, dijo Charles, otro vecino de San Juan, con el puerto de su ciudad de fondo. “Cualquiera que se caiga ahí dura unos minutos”.

En un hotel de ese mismo puerto está alojado el cónsul general de España en Montreal, Luis Antonio Calvo, desplazado hasta San Juan para asistir a los supervivientes y coordinar las autopsias y repatriación de los cadáveres recuperados del mar.

Los tres marineros que han sobrevivido de forma milagrosa a esta tormenta estaban a bordo del pesquero español ‘Playa de Menuiña Dos’, uno de los barcos que faenaban en la zona y que acudieron al rescate cuando los sistemas de alerta automáticos de Villa de Pitanxo dieron señal de aviso. Fueron los marineros de ese barco los que se encontraron con los tres supervivientes en uno de los botes salvavidas y está por ver que medio se aseguró para trasladarlos hasta San Juan antes de su regreso a España.

“Es una desgracia”, dice Ray, uno de los muchos en San Juan que sigue de cerca las noticias sobre el pesquero español. Aquí están acostumbrados tiene una marca que se ve ahorrando en invierno y que ya su factura con demasiada frecuencia. “Es duro perder a la gente, familia, amigos, esposas. Es algo que pasa de forma regular aquí, la mayoría de las temporadas tenemos algún suceso trágico. La gente aquí está pensando en esos marineros españoles y en sus familias”.