“Su el partido de la sangre”

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Con resignación pero arremetiendo ásperamente contra el PP: “Son el partido de la sangre”. Así ha reaccionado Carmela Silva, presidenta de la Diputación de Pontevedra, a la sentencia divulgada este jueves, del Juzgado de lo Contencioso-administrativo número 2 de Pontevedra, que ordena convocar el pleno extraordinario de la Diputación provincial para que Silva ofrezca ofertas por el ‘ caso cuñada’ de corrupción. El pasado mes de diciembre, la solicitud del PP fue denegada desde la entidad provincial, pero la justicia les da ahora la razón. Y la también presidenta del PSdeG, además de mano derecha de Abel Caballero en el concello de Vigo, ve cómo levanta el parapeto para que se retrate por la contratación irregular de su cuñada, que se saldó con dos penas de cárcel, pero de la que rechaza asumir cualquier responsabilidad.

“Como hay una resolución, habrá un pleno extraordinario para darle cumplimiento. Y punto”, zanjó Silva este viernes en rueda de prensa.

Pero dijo mucho más. En un primer momento, preguntada al respecto, pareció disputar a irse por la tangente, pero pronto derivó su soliloquio hacia una ristra de ataques a los representantes del PP en la Diputación, que el día anterior habían valorado la sentencia favorable a sus intereses -a a pesar de que, como se encargó de subrayar Silva, el fiscal también se oponía a celebrar el pleno-. El líder socialista los definió como “unas señoras y unos señores sobreactuando en una imagen patética”, los acusó de hacer “política indecente”, y llegó a cargar de esta forma: “El PP (…) tiene como objetivo la destrucción del adversario político, encanta la sangre; su el partido de la sangre. Es muy triste, me dan pena”.

En su tono habitual, se confirmó que no le van a “quitar la sonrisa” y retó: “Que abandonen toda posibilidad de que la presidenta de la Diputación vaya a hacer caso de un modo tan indecente de hacer política”. Ni hablar de asumir responsabilidades -el PP insiste en que alguien tuvo que ordenar que se contratara a su cuñada y se le pagara por un trabajo que no realizó- y, mucho menos, dimitir.

“Podría volver a repetir que esta presidenta es intachable. Lo sabe todo el mundo. Nunca flu tiene un juzgado, nunca en mi vida, ni como testigo. Tal como aparece ya en la sentencia. Yo no tengo nada que explicar”, justificó, “porque hay una sentencia ya donde no fui ni imputada ni investigada ni me llamaron como testigo; será porque no había ni siquiera indicios de mi participación”. A esto el PP objeta serias sospechas de que los dos condenados, un alto funcionario vigués y un empresario, guardan silencio a la espera de no tener que entrar en prisión, indulto mediante -en el caso del primero, como publicó ABC, con recogida de apoyos entre asociaciones que reciben subvenciones municipales.

“No decido si hay plenos”

Sobre la pertinencia de celebrar el pleno, se escudo en que ella “no decide si hay plenos o no”, sino que está “tasado” por ley. De ahí se pronuncia la titular del juzgado pontevedrés. “No comparto su sentencia, pero la admito, porque yo sí que soy una democrática. Ni siquiera la critico, no compartiéndola”, apuntó. Cabía, todo hay que decirlo, interponer recurso de apelación.

Pero fue al PP, a atacarlo, a lo que dedicó el horrible de sus respuestas. De los populares aseguraron que habían vertido “calumnias, insultos y descalificaciones”, “barbaridades”, con “absolutas grandilocuencias” y “una sobreescenificación”. “Me dan mucha pena (…). La palabra decencia y verdad no forma parte de lo que son. Que sigan por ese camino, que nosotros sigamos por el nuestro. Otros prefieren dar ruedas de prensa para insultar”, indicó, tras tildar al PP de “partido de la sangre”.

Completando el arsenal de andanadas, Silva afirmó que “podría decir” y lo hizo, que el PP, en tanto “partido de la corrupción”, tienen la “cara dura”, dado que -desgranó- vienen de “conocer que el anterior presidente está con una sentencia de prevaricación” y “la UE le abrió una información por uso de fondos públicos al gobierno anterior del PP”. Menciones, sin nombrarlo, a Rafael Louzán.

“Qué tristeza de gente”, cerró Silva su diatriba. Pero habrá pleno extraordinario por el ‘caso cuñada’.