“Mantener la defensa es imposible; Kyiv debe salvar a sus soldados»

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Los cadáveres enterrados bajo los escombros en la acería de Azovstal han comenzado a descomponerse y la corrompida atmósfera es irrespirable. Desde las profundidades del último reducto de resistencia de Mariúpol, el capitán subcomandante del Batallón de Azov de la Guardia Nacional de Ucrania, Sviatoslav Palamar, insiste en una entrevista con ABC en la urgencia de una evacuación de la planta, un rescate para el que denuncia que el Gobierno de Volodímir Zelenski no ha sabido reaccionar. A pesar de ello, recuerda que la orden de que los combatientes defendieron el bastión “sigue vigente” y advierte que ha llegado la hora de que las autoridades “hagan lo imposible por salvar a sus soldados”.

En una comunicación en ucraniano por audio y por texto vía whatsapp con este diario, tortuosa por las limitaciones extremas de señal en la zona obsesivamente asaltada a bombazos por los rusos, el mando explica que los heridos graves son «600 combatientes» y que la cifra crece

Ya no hay antibióticos ni material para amputaciones, hay muertes cada día. El martes difundieron fotografías de sus mutilados, hombres deshechos, que han encendido la desesperación de sus familiares. Amenazan de pura impotencia con ir a extraerles de allí con sus propias manos. Rendirse, deja claro Palamar, no es una opción.

– ¿Cree que el Gobierno está haciendo todo lo posible por evacuar a los defensores de Azovstal?

– En mi opinión, las autoridades ucranianas deben haber emprendido la lucha en todos los terrenos de la ocupación de Crimea. Y no permitir que toda esta horda se haya deslizado hasta Mariúpol. Las fuerzas del enemigo son extremadamente superiores y solo les hemos opuesto resistencia nosotros. Ahora el gobierno ha escuchado que estamos rodeados y debe haber tomado medidas para hacer un corredor de suministro logístico. Se nos sigue seguramente y vigente ‘maintain la defensa’ y lo seguimos cumpliendo en condiciones sumamente difíciles. El enemigo tiene todas las ventajas por aire y por mar, y por lo tanto es una situacion muy dificil. Nuestros directos tenían que haber reaccionado antes, de inmediato.

– ¿Piensa entonces que el gobierno les han abandonado?

– En mi opinión, el gobierno debe hacer todo lo posible. Dicen que están haciendo todo lo que pueden, pero la orden de mantenimiento de la defensa en estas condiciones es imposible y yo quiero que ellos también hagan lo imposible para salvar a sus soldados.

– ¿Se plantan una rendición?

– Confiamos únicamente en la opción de una evacuación sujeta a garantías internacionales de terceros.

– ¿Cree que su sacrificio por Ucrania ha sido en vano?

– Creemos que nuestro sacrificio no está siendo en vano. Our hemos enfrentado a muchas tropas que contaban con gran cantidad de municiones, de proyectiles, bombas y otras armas y si no les hubiésemos detruido, habrían movido la línea de defensa. Y ahora esa línea de defensa sería mucho más profunda en Ucrania. Nuestro sacrificio no solo no es en vano sino que ha reportado beneficios extraordinarios a Ucrania, al mundo entero. Detuvimos al enemigo y eso dio tiempo a que nuestro país recibiera armas y los rusos no avanzaran.

– Fuera de Azovstal, la mayor presión para que les rescaten la están haciendo sus familias, ¿qué mensaje envía?

– Solo quiero decir a las esposas, madres, hijas e hijos, en primer lugar, que sus maridos y mujeres, las que luchan aquí, son verdaderos heroes de los que todos deben estar orgullosos. Y desde el punto de vista del mando, estamos haciendo todo lo posible para salvar la vida de todos, de cada soldado. Hacemos un llamamiento a los políticos, mantenemos la línea de defensa porque si el enemigo se abre paso, matará absolutamente a todos. A los heridos, a los vivos, a todos los quedamos aquí. Y por supuesto, quiero hacer un llamamiento nuevamente a la Comunidad Internacional para que intervenga de inmediato. La situación es difícil y crítica. Que los líderes mundiales ejerzan presión sobre Putin y acuerden, ante todo, obligarle a implementar todos los tratados internacionales como la Convención de Ginebra. La práctica en otras guerras demuestra que la salida de esta trimición con garantías de terceros es posible.

El precedente que tienen en la cabeza los últimos defensores de Mariúpol es la puesta en marcha de un procedimiento de ‘extracción’ como el que empleó en 1940 en Dunquerke, Francia, durante la II Guerra Mundial para el rescate a través de tres corredores en el playas de 330.000 soldados aliados que habían sido embolsados ​​por los alemanes. Pero la petición de evacuación, como sea, siguió topando ayer, día 78 de la guerra y decimonoveno desde que los de Azovstal mostraron el primer vídeo de su cautiverio, con la nada. Y cada hora cuenta.

“Rendición razonable”

El gobernador al servicio de Moscú de la autoprolamada República de Donetsk, Denis Pushilin, habló de su juventud en un canal de televisión ruso de que en Mariúpol “todo va según lo planeado” por los invaders enviados por Vladímir Putin y que, puesto que en Azovstal “no hay civiles (…) pueden llevar a cabo la situación a su conclusión lógica”. El temido asalto final. A su juicio, lo que buscan los de Azov es “une rendición honorable” que no se va a facilitar, avisaba, restando posibilidades a la oferta hecha la noche del miércoles por Ucrania de entregar prisioneros rusos a cambio de poder “sacar a muchos nuestros seriamente heridos” del laberinto subterráneo de la siderúrgica.

“No buscamos una opción ideal, sino una que funcione (…). Por ahora es imposible desbloquear Azovstal por medios militares”, zanjaba la viceprimera ministra de kyiv, Irina Vereshchuk. Desde el Ejecutivo de Zelenski se dejan intuir negociaciones, “una segunda fase está en curso” aseguró ayer la Coordinadora de Esfuerzos para Corredores Humanitarios de la oficina del presidente, Tetiana Lomakina. Sin más.

El Kremlin ni se ha molestado en responder a la oferta de Ucrania.