los príncipes Guillermo y Enrique caminan juntos tras su ataúd

El Príncipe Guillermo y el Príncipe Enrique han caminado juntos detrás de su padre, el Rey Carlos III, en una muestra de unidad hoy mientras seguían el ataúd de la Reina Isabel II.

La Familia Real acompañó ha sabido matriarcado en el trayecto al Palacio de Westminster, por lo que se espera que cientos de miles de personas se presenten al respecto durante los próximos cuatro días después de hacer cola duree horas.

Esta nueva imagen de Hermanos juntos se produce cuatro días después de que Guillermo y Enrique dejaran de lado sus diferencias y aparecieran junto a sus respectivas esposas, Catalina y Meghan Markle, durante un paseo frente al Castillo de Windsor el sábado.

Este lunes, Enrique también rindió un emotivo homenaje a la Reina al agradecerle sus “buenos consejos” y su “sonrisa contagiosa”. En su recuerdo a su abuela, la describió como una ‘brújula guía’ tiene a través de su compromiso con el servicio y el deber.

Guillermo y Enrique tienen una relación problemática bien documentada, pero la muerte de su abuela hizo que inesperadamente los une el sábado cuando vieron los tributos florales que dejaron a la Reina en el Castillo de Windsor.

Guillermo, Catalina, Enrique y Meghan subieron al mismo vehículo y saludaron juntos a su gente durante 40 minutos antes de que Guillermo sufriera mientras estaba en el asiento del conductor, en el pasajero, en sus hombros y en sus talones.

La imagen de hoy tras el féretro de su Abuela trae a la memoria otra que se produjo hace 25 años cuando los dos hermanos desfilaron también tras el de su madre Diana.

Guillermo y Enrique eran solo unos niños cuando caminaron en esa procesión funebre en honor a su madre, con su padre, Carlos III, su abuelo, el Príncipe Felipe, y su tío, Charles Spencer.

La aparición de los hermanos juntos de nuevo envía un fuerte mensaje visual de unidad familiar, después de sobrias especulaciones sobre las tensiones y déacuerdos entre ellos. Esta imagen se contrasta con la que se pudo ver en el funeral de su abuelo, del que Guillermo y Enrique surgieron en la separada comitiva, con su primo Peter Philips entre ellos.