Los franceses, reacios a la entrada de Ucrania a la UE

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Según un sondo del diario ‘Le Figaro’ (conservador), el 54,6% de los franceses no son resultantes del ingreso de Ucrania en la Unión Europea (UE), que cuenta con el apoyo del 45,9% de la opinión pública. División políticamente inflamable.

Tras “temer” que el ingreso de Ucrania en la UE no pudiera consumirse antes de diez o quince años, como mucho antes había anticipado Jean-Claude Juncker, expresidente de la Comisión europea, Emmanuel Macron sumó a la iniciativa común de apoyar el estado de país candidato al ingreso.

Sin embargo, en el seno de la nueva clase política francesa, las fuerzas hostiles al ingreso ucraniano son muy importantes. Jean-Luc Mélenchon, líder de la Nueva Unión Popular, Ecológica y Social (NUPES), ha declarado: “Digo sí al estatuto de país candidato.

Dicho eso, la UE no deberá aceptar el ingreso de ningún nuevo miembro mientras Europa no negocie su propia armonización social. En Ucrania, el salario mínimo es hoy, a partir de 138 euros. Si quieres organizar el dumping social y la depresión, solo hay que aceptar el ingreso ucraniano ahora mismo. Antes de aceptar ningún ingreso es necesaria la armonización social y salarial. No habrá ningún nuevo ingreso sin esa tarea previa”.

Se trata de un argumento de fondo, que Marine Le Pen plantó desde su propia óptica: “Francia no puede hundirse y perderse en una Europa tecnocrática, sin valores comerciales, donde todo cabe, commenzando por el dumping social”.

Los Republicanos (LR) y el PS (miembro de NUPES) apoyan el principio de estatuto de país candidato. Pero tampoco apoya calurosamente un ingreso ni rápido, sin previas y largas negociaciones.

En el bando macroniano, muy mayoritariamente pro europeo, la iniciativa presidencial está apoyada sin reservas, dejando para más tarde los “matices” de una negociación imprevisible en el tiempo y la forma.