Galicia y el País Vasco lideraron un movimiento autonómico en defensa de la Atención Primaria

Sala de espera del Hospital Clínico de Santiago, en una imagen de archivo, previa a la pandemia MIGUEL MUÑIZ

Al manifiesto que considerando la base para un gran acuerdo nacional ya se han adherido Andalucía y Cataluña

07/04/2022

Actualizado el 07/05/2022 a las 09:43h.

Golpe sobre la mesa de las comunidades por el atasco en la Atención Primaria. Galicia y País Vasco han suscrito un manifiesto “abierto” en el que proponen al Gobierno central “medidas de choque urgentes” para la incorporación de “más profesionales” médicos a los centros de salud. Además, llame al resto de autonomías y al Ministerio de Sanidad a “un compromiso conjunto” para “sacar adelante con el máximo consenso” las “medidas de competencia estatal que tienen la llave para solucionar esta situación”.

En el manifiesto aseguran que se “necesitan de choque urgentes” dentro de las “competencias en formación de especialistas que dependen de forma exclusiva del Ministerio”. En concreto, apuestan por “garantizar que el sistema de elección de plazas MIR no deje plazas desiertas, como ha ocurrido este año con 200 plazas en todo el Estado”. También piden que se cree la Especialidad de Medicina de Urgencias.

En tercer lugar, indica que es necesario ampliar urgentemente el número de plazas de formación médica especializada en Medicina de Familia y Comunitaria para poder “afrontar el relevo generacional y las perspectivas de déficit. Receta, así mismo, que el Gobierno de España y los gobiernos autonómicos elaboren un plan extraordinario de formación para acometer un incremento de las plazas formativas de esta especialidad en las convocatorias MIR de los próximos años. Y estiman “la necesidad de ampliación urgente de un pedido de 1.000 plazas formativas anuales de medicina familiar”.

Andalucía y Cataluña ya se han adherido al texto.

A continuación, recoge el texto íntegro:

MANIFIESTO DE CONSEJEROS DE SANIDAD PARA LA TOMA DE MEDIDAS ESTATALES URGENTES EN MATERIA DE ATENCIÓN PRIMARIA

El pasado 15 de junio celebramos una nueva reunión del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS) en la que, nuevamente, ningún punto del orden del día abordó el gran problema que afrontó la sanidad pública en estos momentos: el grave déficit de médicos /as especialistas en Medicina de Familia y Comunitaria que padecen nuestra atención primaria.

Como hemos demostrado en el turno de calles y preguntas y en las conversaciones que mantuvimos antes y después de la reunión de los funcionarios de salud de gobiernos de distintos puntos geográficos del Estado y de distintos colores políticos, este problema se ha manifestado con prácticamente Idénticas circunstancias en todos los servicios autonómicos de salud.

Se trata, por tanto, de una situación crítica a nivel del Estado y que requiere, en consecuencia, de medidas de ámbito estatal que nos permitan superar conjuntamente esta situación. No en vano, el informe Oferta-Necesidad de Especialistas Médicos 2021-2035, presentado por el propio Ministerio en el último Pleno de la Comisión de Recursos Humanos del Sistema Nacional de Salud identifica la especialidad de medicina familiar y comunitaria como la especialidad con peores pronósticos de déficit.

Ante esta perspectiva, el Estado español necesita adoptar medidas de chocque de forma urgente que complementen el Plan de Acción de Atención Primaria 2022-2023 adoptado por parte del CISNS el pasado diciembre.

Los gobiernos autonómicos están participando activamente en el desarrollo de ese Plan de Acción, en el que se medidas que van en el camino correcto para la reforma a mediano y largo plazo de nuestro modelo de atención primaria pero que siguen sin resolver nuestro problema más acuciante: la falta de médicos especialistas en Medicina de Familia y Comunitaria disponible por contrato. Además, si no somos capaces de resolver esta situación, comprometiendo la viabilidad de la implementación de reformas en el medio plazo, la sobrecarga asistencial, la fatiga crónica, la pérdida de tiempo para consultas y la consecuente desmotivación que genera, impide cualquier iniciativa impulsiva. del Mapa de Acción.

Por tanto, desde la máxima lealtad y con el objetivo de construir juntos soluciones para el Estado español, queremos trasladar una propuesta de cinco medidas urgentes competencia del Ministerio que, de tomarse, podrían contribuir a empezar a resolver la situación que atraviesa nuestra atención primaria.

1. En primer lugar, tenemos que garantizamos que el sistema de elección de plazas MIR no deja plazas desiertas, como ha ocurrido este año con 200 plazas en todo el Estado. Ante las circunstancias excepcionales en las que nos encontramos es necesario arbitrar soluciones excepcionales que faciliten que se cubran todas las plazas ofrecidas.

En caso de no volver a disponer de un sistema presente, el proceso telemático deberá realizarse con la máxima transparencia, garantizando el conocimiento en tiempo real de las plazas disponibles en cada momento por parte de los aspirantes. Este cambio debería ser efectivo para la próxima convocatoria MIR.

Además, se debería facilitar que la Orden que regula la FSE permitiera que no quedaran sin cubrir tampoco aquellas plazas que, siendo adjudicadas, finalmente sus adjudicatarios/as no tomen posesión de las mismas, renunciando antes de la firma del contrato.

2. En segundo lugar, no debemos seguir dando validez a un sistema formativo que generará un desplazamiento creciente a otros escenarios asistenciales que aún no han sido resueltos. Esto generará un empeoramiento del déficit crónico de especialistas en Medicina de Familia y Comunitaria que agranda la problemática que suponen las jubilaciones en este ámbito. Nuestros referimos en este punto apuntan a la necesidad de crear en España la Especialidad de Medicina de Urgencias y Emergencias. Debemos proceder primero con la creación con tramitación preferente de esta nueva especialidad, tal y como ha hace unos meses con la de Psiquiatría Infantil y de la Adolescencia, a poder ser antes de que se realice el próximo examen MIR.

3. En tercer lugar, es necesario una amplificación, por vía de urgencias, del número de plazas de formación médica especializada en Medicina de Familia y Comunitaria para que podamos afrontar el relevo generacional y las perspectivas de déficit sobre las que alerta el propio informe del Ministerio.

Pero para poder llegar a cabo, necesitamos un sistema de acreditación de unidades educativas más flexible y ágil. Por eso es necesario acreditar también la aprobación, antes de la siguiente convocatoria MIR, de la revisión de la normativa de requisitos de unidades docentes en la especialidad de medicina de familia que, entre otras medidas, debería mantener abierta la convocatoria para la acreditación esté abierta permanentemente.

4. En cuarto lugar, una vez ese sistema de acreditación y el programa formativo de la especialidad están reformados y permiten acreditar un mayor número de plazas, es necesario hacerlo a través de una convocatoria de plazas MIR extraordinarias en la especialidad de medicina familiar y comunitaria . El Gobierno de España y los gobiernos autonómicos deben acordar un plan extraordinario de formación para acometer un importante incremento de las plazas formativas de esta especialidad en las convocatorias MIR de los próximos años que corrija la situación de déficit à la que nos llevan las previsiones de júbilo . Estimamos la necesidad de ampliación urgente de un pedido de 1.000 plazas formativas anuales de medicina familiar y comunitaria en toda España.

5. Es obligatorio desarrollar los instrumentos que permitan que el Sistema Nacional de Salud planifique en el futuro con más rigor su ofrecido dado que el sistema MIR es un instrumento de cobertura estatal en el que se especialistas en las distintas CC.AA. Para todo el sistema nacional de salud, es fundamental la creación definitiva de un Registro Estatal de Profesionales Sanitarios que pueda orientar las necesidades de formación de especialistas para prevenir la aparición de déficits de profesionales de determinada especialidades.

6. Debemos fomentar e implementar, a través del Plan de Acción Estatal, todas las medidas posibles qu’faciliten el desarrollo competencial del médico especialista en Medicina Familiar y Comunitaria, dotándole de tiempo y espacio para recobrar su rol como eje vertebrador de la mayor atención integral de los ciudadanos. Creemos que estas propuestas pueden servir de base para un gran acuerdo nacional de medidas de chocque para afrontar un problema que está surgiendo en estos momentos a profesionales y pacientes de todo el Estado.

El futuro del Sistema Nacional de Salud no se puede permitir que no actuemos con la máxima diligencia en un asunto de tan capital importancia. No hay ahora mismo en la sanidad española un problema más urgente ni una necesidad más acuciante. Por ello, debemos adoptar un compromiso conjunto para sacar adelante con el máximo consenso las medidas de competencia estatal que tienen la llave para solucionar esta situación.

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