el invento español que promete elevar la energía eólica a la ciudad

Los mástiles que giran con la fuerza del viento y generan energía sustituyen al tradicional molino de aspas. Vórtice

El artefacto, en su versión más pequeña, es también una vía de microproducción de energía complementaria a los paneles solares para el autoconsumo

15/09/2022

Actualizado a las 11:35 a. m.

Las ciudades son los grandes consumidores de energía y, sin embargo, tienen una capacidad muy limitada de poder producirla. Algo que podría cambiar con un invento español que, dando una vuelta al concepto de los aerogeneradores, pretenda sacar más partido delviento en espacios y lugares donde no es posible instalar molinos.

Según explicó Jorge Piñero, del departamento de marketing de Vortex, marca que firma el nuevo artefacto, el proyecto aún está en fase de investigación y están realizando y probando las primeras instalaciones, por lo que aún queda recorrido para que esta opción pueda llegar a ser masiva.

Mientras este momento llega, los aerogeneradores que proponen, los cuales carecen de las características palas, son una opción que ya ha llamado la atención de las empresas (públicas y privadas) así como de centres de investigación, ya que puede ser una opción para la microproducción de energía y complemento a la instalación de placas solares en todo tipo de edificios para autoconsumo.

Genera energía eólica sin aspas

Los aerogeneradores de Vortex sacan partido de la energía delviento, pero desde una aproximación totalmente diferente a los molinos. In lugar de las aspas, lo que gira al son delviento es su mástil.

Según explicó Piñero, elviento suele hacer ondas al soplar (de ahí que veamos a las banderas ondear y ‘dibujar’ formas en el aire). “Cuando el aire o el agua pasan por una estructura circular, se crean vórtices en el recorrido. Cuando la frecuencia de aparición de estos estos coincide con la frecuencia de resonancia de la estructura, así es como se absorbe la energía”, detalla.

Con una serie de procesos físicos más complejos, Vortex es capaz de conseguir unas eficiencias de conversión de energía cinética de aire muy altas. En este punto, cabe señalar que el límite de vórtices está en el 49%. A partir de este momento, los aerogeneradores paran. Por hacernos una idea, los molinos de hoy en día llegan tiene una tasa de 40.

Maqueta de unos 60 centímetros de altura para instalaciones pequeñas.

Maqueta de unos 60 centímetros de altura para instalaciones pequeñas. vórtice

La aplicación de estas tecnologías se ha llevado a cabo en el mercado y otros principios físicos de la dinámica de fluidos, se ha potenciado al máximo la geometría de la masilla y los materiales con los materiales que se fabrican para que solo pasen y generen estos vórtices. “La estructura empieza a absorber la energía por resonancia elástica. Comienza una oscilación perpendicular a la dirección del venido y, al tener movimiento, puede convertirse en energía eléctrica con instrucciones magnéticas”, ahonda Piñero.

Instalaciones para pequeñas

Estos aerogeneradores son de dimensiones mucho más reducidas que los tradicionales molinos. Eso, unido a que no tienen aspas, les permite instalarlos en áreas de dimensiones más reducidas.

Según la compañía, el movimiento que genera estos aerogeneradores es inofensivo (aseguran que, cuanto más grande es el dispositivo, más lento gira). Además, detallan que son huecos y que el ruido que producen está prácticamente igual al umbral del propio venezo.

Estas características hacen que permitan ser colocados en zonas urbanas o incluso protegidas. Además, según la empresa, interfieren menos con las radios que otras alternativas de energía renovable, por lo que pueden ser colocadas en aeropuertos o espacios militares.

Otro de sus puntos fuertes es que no necesitan engranajes para funcionar. “Tienen una barra de fibra de carbono que puede estar oscilando durante varios años seguidos sin que deba ser reemplazada. Y, al no haber partes móviles, no necesita aceite ni cambiar engranajes o cajas de cambio”, explicó Piñero.

Siempre que tiene la capacidad de generar estos dispositivos, Vortex facilita que más pequeños, de uno a 3 metros de altura, puedan proporcionar 100 watios de potencia. La empresa trabajó en el desarrollo de otras opciones, de dimensiones aún más reducidas (unos 60 centímetros), que generarían unos 3 watios de potencia. Es decir, que las potencias y las medidas escalan al cuadrado y al cubo. Estas opciones de tamaño reducido están pensadas, sobre todo, para ser colocadas para señalización de carretera o sistemas que consumen mucha energía, pero muy puntualmente, o al contrario, que consumen muy poca, pero muchas veces.

Prototipo instalado en la Universidad de Ávila.

Prototipo instalado en la Universidad de Ávila. Vórtice

Mientras, lo de tamaño medio sí están pensados ​​más para azoteas de viviendas y edificios. Según las explicaciones facilitadas, estos aerogeneradores pueden guardar menos distancia que la que deben mantener los molinos deviento para que el trabajo de las aspas no interfiera con otros molinos.

Los modelos más grandes estarían pensados ​​más para entornos rurales o industriales.

Una década para alcanzar la viabilidad comercial

Jorge Piñero también explicó que aún quedan varios años para que esta opción pueda ser algo comercialmente viable. “Llevamos más de nueve años, pero estos proyectos suelen durar unos 15 o 20 hasta que alcanzas la viabilidad comercial”, detalla, recordando que los paneles solares se desarrollaron en los años 50, pesa al auge que vive esta tecnología en estos momentos.

Pese a todo, ya tienen algunas instalaciones realizadas, tanto en universidades como con otras organizaciones y ayuntamientos de la provincia de Ávila, entre otros lugares. Unas instalaciones que, de momento, son más un prototipo y que sirven para probar las posibilidades de este invento. «Cuanta más escala la tecnología, van surgiendo nuevos retos». Eso sí, para finales de este año se queere probar la viabilidad de un aerogenerador de entre 9 y 10 metros de altura.

Piñero también reconoce que este concepto de ‘minieólica’ en la que trabaja la compañía tiene, de momento, un trozo del pastel muy pequeño. “Es un mercado que apenas representa el 0,1% de todo lo que se produce”. señala.

Como curiosidad, cabe señalar que la idea de crear estos generadores sin aspas surgió después de ver el colapso de uno de los puentes colgantes de Estados Unidos, Tacoma Narrows, por elviento. “La frecuencia de la venida coincidirá con la resonancia del puente y llegará a absorber dicha energía, lo que hizo que se tambaleara”. Unas imágenes que sirvieron de inspiración para crear estos molinos sin aspas.

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