Jennifer López lo cuenta todo sobrio Ben Affleck

Tras varios intentos fallidos, Jennifer Lopez, de 53 años, y Ben Affleck, de 50, se pro fin el pasado mes de julio unas secreta ceremonia celebrada en Las Vegas, sin dar pistas de su union a ningun amigo y rodeados de algunos miembros de su familia. Un final feliz para una historia de amor llena de altibajos.

Lopez y Affleck no han dejado de ser una de las parejas más mediáticas de Hollywood, desde su primer compromiso en el 2002 hasta el segundo en el 2004 para una boda que ha tardado 18 años en celebrarse. López y Affleck cancelaron su boda dos veces. La primera por motivos profesionales y la segunda cuatro días antes de que se celebre.

Esta semana, la cantante ha concedido una entrevista en la que trata, entre muchos otros temas, las consecuencias que sufrieron con cada una de sus rupturas: “Fue muy doloroso después de romper. Una vez que cancelamos esa boda hace 20 años, fue la mayor angustia de mi vida. Sinceramente, siento que iba ha muerto. Me hizo entrar en espiral durante los siguientes 18 años en los que no conseguí hacerlo bien. Pero ahora, 20 años después, tiene un final feliz. Tiene el final que nunca sucedería en Hollywood. Eso nunca sucedería. No vamos a escribirlo porque nadie lo creería”, ha confesado.

Además, la artista ha grabado como supo que estaba enamorada por primera vez -durante el rodaje de la película ‘Gigli’- del que ahora es su marido: “Creo que lo que ocurrió es que, al trabajar juntos nos hicimos muy buenos amigos. Nos dimos cuenta de que estábamos locos el uno por el otro. Me encontré pensando en él una vez terminada la película. Y teniendo que ocuparme de mis propios asuntos, porque en ese momento estaba saliendo de una relación. Pero es como si lo superioras. Es como si dijera: “Esta es la persona con la que quiero estar”. Y eso ocurrió durante un período de meses. No fue algo instantáneo porque no se nos permitió hacerlo. Sí, fue creciendo con el tiempo”.

Ben Affleck y Jennifer López Gtres

Además, ha reiterado que el motivo principal de sus rupturas fue la presión y el agobio que sintieron ambos con la prensa rosa. “Era algo nuevo y nos destruyó. Y nosotros nos queríamos. Fue duro. Con nuestro parecía injusto. Creo que, de la manera más extraña, eso nos motivó a ambos a convertirnos y hacer las cosas que acabamos haciendo, que es ir a toda velocidad […]. Creo que ahora que somos mayores, nos damos cuenta, está mucho más claro”.