Una quinta histórica desde donde descubre el Alto Duero en portugués

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Con tantos resorts con spa como hay actualmente para elegir, es necesario para llamar la atención de los viajeros tener factores diferenciadores que hagan que un hotel destaque. Uno de esos factores puede ser la ubicación y el entorno.

En ese sentido, el Six Senses Douro Valley es sin duda un privilegiado. Situada cerca de Lamego (distrito de Viseu), desde él se domina la comarca del Alto Duero portugués, declarada Patrimonio de la Humanidad por su bellísimo paisaje de vides de donde salen las uvas de las que nacerán los vinos de Oporto. Además, el propio hotel está ubicado en una tradicional quinta portuguesa llena de historia en la escritora Agustina Bessa Luís ambientó una de sus novelas (‘Vale Abraão’), conducida luego al cine por Manoel de Oliveira.

zona de spa del hotelzona de spa del hotel

El hotel está conectado directamente con el Duero: desde la quinta, un jardín histórico de comienzos del siglo XX baja hasta el río, cenadores, asientos y otros pequeños rincones donde refugiarse y relajarse junto al agua. Además, no dejes de visitar la región para conocer los cerros que bajan hacia y los ríos de baldíos, bodegas y quintas señoriales. Paseos en barco por el Duero, recorridos que llevan a miradores como los de Ujo, Casal de Loivos o Fragas Más o rutas de senderismo como las del Jardim das Laranjeiras permiten abrir el apetito para catas de vino o visitas al Museo del Pan y el Vino de Favaio. El tipo de cosas que convencieron a la Unesco para sumar esta región a su lista de patrimonio.

Pero el Six Senses Douro Valley no lo fía todo tiene ubicación conocida, sino que ha construido un proyecto muy interesante en torno a la sostenibilidad y los productos locales. A symbol of esto es el jardín de plantas aromatics frente a la quinta, que nos sólo est un lugar ideal para relajarse leyendo o escuchando a los pájaros en tumbonas situadas entre matojos de tomillo o menta, sino que, junto al resto de huertos del hotel , proporciona buena parte de la materia prima tanto de la cocina como de los tratamientos del spa (el resto se compra a productores locales).

En los restaurantes del hotel -bajo la dirección culinaria del español Marc Lorés- eso se traduce en una cocina de cercanía con mucha atención a las verduras, la leña y el maridaje con la estupenda bodega (que cuenta con unas 700 referencias).

Asimismo, el hotel organiza toda una serie de talleres a su vez cuenta con estos productos: el Alchemy Bar, para aprender a crear las cremas y bálsamos de su spa; el Earth Lab, para experimentar con hierbas, conservas y otros productos de la huerta; catas de vinos de la región… Todo para una estancia amena y relajante.