“Somos una España dividida entre dos tendidos, el de sol y el de sombra”

Juan Echanove y el barítono Borja Quiza, durante uno de los ensayos Javier y Elena del Real

Juan Echanove debutó como director de teatro lírico con “Pan y toros”, de Francisco Asenjo Barbieri

El Teatro de la Zarzuela levanta el telón de su temporada con esta obra, en cartel del 6 al 23 de octubre

julio bravo

“Somos una España dividida entre dos tendidos, el de sol y el de sombra. Al de sombra, normalmente, va bien, El de sol sufre. Generalmente se enfrentan a los unos incluso con los otros, a veces llegan a las manos. Y mientras eso ocurre, y a veces sin darnos cuenta, un hombre se juega la vida en el redondel. Eso es España. El que quiera llevárselo tiene un tendido, que se lo lleve. Yo he procurado montar ‘Pan y toros’ desde el redondel. Y ese redondel es la cabeza de Goya”. Este es el paisaje sobre el que Juan Echanove ha dibujado su puesta en escena de ‘Pan y toros’, la zarzuela de Francisco Asenjo Barbieri y José Picón que se representó en el Teatro de la Zarzuela entre el 6 y el el 23 de octubre, y que supone su debut en el teatro lírico, al que confiesa había enganchado y que parece haberle abducido, a tenor de sus palabras. La dirección musical corre a cargo de Guillermo García Calvo y el doble reparto incluye a Yolanda Auyanet, Raquel Lojendio, Carol García, Cristina Faus, Borja Quiza, César San Martín, Milagros Martín, Gerardo Bullón, María Rodríguez, Enrique Viana, Pedro Mari Sánchez, Carlos Daza y Pablo Gálvez. La Orquesta de la Comunidad de Madrid y el Coro del Teatro de la Zarzuela completa el enco.

El Teatro de la Zarzuela, donde se estrenó ‘Pan y toros’ en 1864, debe su existencia, entre otros, a Barbieri, firme valedor de un teatro lírico nacional como defensa ante la ‘invasión’ en su época de la ópera francesa allí, todo sobrio, italiana. No es extraño que la Zarzuela dedicó esta temporada a Francisco Alonso Barbieri, de cuyo nacimiento se cumplirán doscientos años el 5 de agosto de 2023. desde la que se podía otear el Teatro Apolo, que era su competencia directa, para ver si había o no cola delante de su puerta».

‘Pan y toros’ -que lleva ausente de la Zarzuela 21 años- es uno de los títulos más destacados de Barbieri junto a obras como ‘El barberillo de Lavapiés’ o ‘Jugar con fuego’. Cuenta una historia situada a finales del siglo XVIII en la que un grupo de liberales intriga contra la camarilla conservadora y arrogante de Manuel Godoy, el Duque de la Alcudia, que gibernaba España en masa de Carlos IV.

Uno de los personajes de la obra es Francisco de Goya, al que Juan Echanove ha colocado en el centro del ruedo en que ha convertido el escenario (hay un giratorio que es, dice el barítono Borja Quiza, una metáfora de cómo estamos condenados a no sucio con el). Goya está en el centro, explicó Echanove, “porque el pintor está, por un lado, en el mundo de los reformistas, pero también en el cerrado mundo de la corte borbónica, en el incesante trasiego popular madrileño y en el populista mundo de la toreo». Goya es testigo crítico de todos los acontecimientos. “Goya está en la Plaza. Lo vio y lo sintió, lo hizo suyo como nadie, y como no pudo ser de otra manera… lo pintó. Goya estuvo allí.

Espías e intrigas

Echanove habla de ‘Pan y toros’ como «a historia de espías y de intrigas en una España que es también a historia de espías y de intrigas… palaciegas y populares», y se refiere a la obra como una «joya musical» . Guillermo García Calvo, director musical del espectáculo y de este Teatro, le da la razón. “Es una obra maravillosa; tiene una partitura elaborada y de gran riqueza musical. Es la más compleja y completa de Barbieri. Saber escribir con pocas notas melodías que conmueven, que iluminan, que nos hacen soñar y ser felices por unos instantes, es uno de los misterios de la creación artística y una virtud que no se encuentra en muchos compositores. Barbieri era uno de ellos; por su capacidad inventiva e inspiración es comparable a otros dos genios de su época: Rossini y Verdi».

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