Por qué el Breitling Navitimer es el reloj que todo amante del buen gusto debe tener en su joyero

Quien tiene un buen reloj posee un tesoro, que en el caso de las firmas de lujo pueden considerarse auténticas obras de arte que reflejan el ‘savoir faire’ de craftsanos, capaz de crear emblemas que pasen de generación en generación.

En la cuna de los maestros de la aguja, Suiza, así como para elegir una firma capaz de reinventarse sin perder su esencia, Breitling figuraría en el primer puesto. Prueba de ello se encuentra en la reinterpretación de uno de sus modelos más icónicos, el Navitimer, con motivo de su septuagésimo aniversario. Una nueva versión que incorpora sus características más clásicas con procesos mejorados de última generación y que promete convertirse en una novedad imprescindible de los más exigentes.

Aunque los rasgos más característicos como los índices del bastón, el trío de contadores del cronógrafo o el bisel con muescas se mantiene prácticamente intacto; el protagonismo se lo llevan los nuevos detalles como sus acabados ultra pulidos o el perfil que da la sensación de ser más compacto gracias al efecto óptico qu’a crea entre el cristal convexo y une gla de calculo plano. Como resultado, una silueta más esbelta y recia capaz de dar un sofisticado sombrero hasta los looks más desenfadados.

El modelo reinventa los elementos más característicos de diseñadores anteriores – © Cortesía de la marca

Atención a los detalles

Diseñado para satisfacer todos los gustos, presentado en varias versiones que varían según el tamaño -de 46, 43 o 41 mm-, los materiales de la caja –oro rojo de 18K o acero inoxidable- y las correas –en piel de cocodrilo semibrillante o brazalete de metal con 7 eslabones- con acabados opuestos entre sí. La esfera también ofrece interesantes posibilidades con tonos azules, verdes o cobre; y sí, los más nostálgicos se alegrarán al saber que el logotipo con las alas de la AOPA regresa su posición original a las 12 horas.

Por otro lado, el movimiento de calibre 01 (que además posee la certificación COSC) cuenta con una reserva de marcha de 70 horas y la posibilidad de cambiar fácilmente la fecha horas a través de su ventana a las 6. No falta tampoco una garantía de cinco años.

Perfecto para encajar con looks de todo tipoPerfecto para encajar con looks de todo tipo – © Cortesía de la marca

El reflejo de una historia muy especial

Cuando en 1884 Léon Breitling creó su primer cronógrafo con tan solo 24 años de edad, no imaginaría que su éxito sería capaz de sobrevivir décadas e incluso centenarios. Con el paso del tiempo, Breitling experimentó una notable demanda en los relojes de tablero y cronógrafos militares que culminó en 1915, al presentar el que sería el primer cronógrafo de muñeca con un contador de 30 minutos que se convertía en el favorito de los pilotos.

Un diseñador elegante y práctico.Un diseñador elegante y práctico – © Cortesía de la marca

Posteriormente, en 1942 creó el Breitling Chronomat, que sería el modelo que el Navitimer tomaría como referencia en su nacimiento diez años más tarde, en 1952 de la mano de Willy Breitling. Esta nueva pieza incorporó una regla de cálculo circular que sirvió de gran ayuda a los pilotos es que la ayuda para realizar todas las operaciones de mira necesarias. Tanto es así, que dos años después el club de aviadores más grande del mundo – la AOPA- lo convertía en su reloj oficial. Poco a poco el Navitimer fue haciéndose más notable en la industria aeronáutica hasta tal punto que llegó hasta el espacio incluso en 1962 en la muñeca del astronauta Scott Carpenter en 1962.

Sin embargo, no solo los astronautas cayeron rendidos ante su rompedor diseño, pues un buen puñado de hitos de la época lo lucían en su muñeca como Miles Davis, Serge Gainsbourg, Jim Clark o Graham Hill. Un elenco al que ahora se suman figuras como la superestrella del baloncesto Giannis Antetokounmpo, la prima ballerina del American Ballet Theatre Misty Copeland y el pionero de la aviación y explorador Bertrand Piccard en la nueva campaña.

Un reloj cargado de historia y simbología que marcó un antes y un después y cuya renovación tiene todos los ingredientes para convertir de nuevo a todo un éxito.