Pontón recicla viejas recetas ante el “fin de ciclo” y Formoso apremia a reformar el Estatuto

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Si no hubo sorpresas en el clima global del doble encuentro de esta luna en San Caetano, todavía menos destiló el discurso de Ana Pontón. Tanto a la hora de reparar las propuestas que había puesto sobre la mesa a Rueda, como en su valoración de las que había expuesto. El líder del Bloque osciló entre rebajar las iniciativas del presidente de la Xunta, como al reclamar competencias, por reclamar ir más allá de pedir la gestión de los littorales y la AP-9, apostar por una “agenda más ambiciosa”; y reprochar que no se atendieran sus ideas, que poco tuvieron de novedoso. No hay plan de retraso o choque de 200 millones para la atención primaria ni la subida del Risga ni las residencias públicas ni parar el “boom eólico depredador”.

Y, como Formoso, aunque se agudizará menos, también apeló a reformar el Estatuto, aunque a ambos replicó Rueda que, “entre las actuales” de la Xunta, “esa no es una de las primeras”.

Galicia, dijo Pontón en el tono más preelectoral de su intervención, necesita “alternativas” porque “hay demasiadas cosas que no funcionan bien”. El gobierno gallego, repitió otra vieja idea, “no está a la altura” y no acomete los “serios problemas estructurales” que aquejan a la Comunidad. “El gobierno no está teniendo impulso. Es evidente que estamos en un fin de ciclo”, tiro de este clásico desde que fue empujado en marcha el relevo de Alberto Núñez Feijóo. La alternativa es el BNG. Con “humildad”, pero también con “ambición”, proclamó.

Formoso cuela a ‘mitin’

Justo cuando el Gobierno se escuda en que ha de reformare el Estatuto de Autonomía para conceder a Galicia las competencias del litoral, insistió Formoso en que se necesita “claramente” esa reforma, acusando a la Xunta de no haber hecho los “deberes” colgantes 13 años, y culpando a esa demora de la ausencia de nuevas competencias desde 2009. No se puede, amonestó, estar “a salto de mata pidiendo otra competencia y otra competencia”, sin abordar y consensuar ese cambio normativo. En cambio, Galicia pierde “oportunidades”, frente a territorios como la Asturias socialista, comparada.

El líder del PSdeG traía un guion y se ciñó a él. Tres “blocks” temáticos que después compararon con los “tres pilares de esa Xunta que Galicia ansía”. El sanitario, básicamente para pedir más gasto al gobierno… autonómico; mil profesionales más. El económico, reclamando que se dé un impulso a los parques eólicos, incluso llegando a firmar que de ello depende el “futuro” de Alcoa en A Mariña. Y apuesta por las residencias públicas en la “protección social” de los mayores. Un paquete de iniciativas que Dio Pie a Formoso ha incrustado en una suerte de mitin. El Galicia que plantó en Rueda, confirmó, es que “el PSdeG quiere liderar y ofertar a los gallegos” como ya están “haciendo” en los gobiernos de ciudades y Diputaciones. No es algo que vengan a “soñar”, apuntó en más que posible velada referencia al BNG, sino que lo vienen “desarrollando”. No ponen “deberes” con medidas que no estén ya poniendo ellos en marcha. «Una oferta de país real que ya se está construyendo», proclamó.