Los candidatos en Castilla y León agarran a la polémica sobre la reforma laboral para movilizar

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Castilla y León vive una campaña electoral fría, y no solo porque estamos en pleno invierno. Es la primera vez que se celebran elecciones en solitario y la movilización resultó mucho más complicada en una comunidad donde, en buena parte, se vota en clave nacional. La polémica del ministro Garzón ha dado de sí lo justo, como para comprobar en las encuestas, que pronostican una caída de participación de unos 10 puntos. Y los principales candidatos buscan debates nacionales para motivar al electorado. Así, rápidamente se acercó la polémica por la votación de la reforma laboral del jueves pasado para que todas las partes entraran de lleno en la refriega política y convertla en asunto de campaña desde este momento.

En las filas del PP se ha intensificado el desembarco de líderes en Castilla y León: Pablo Casado, Alberto Núñez Feijóo, Isabel Díaz Ayuso, José Luis Martínez-Almeida, Jorge Azcón, Ana Pastor, Cuca Gamarra, Javier Maroto y Bea Fanjul están arropando Al El candidato, Alfonso Fernández Mañueco, con un mensaje de proyecto ‘nacional’ y de paso muestra estas elecciones como una oportunidad para castigar a Sánchez. Ayer, el líder del PP, aprovechó su visita a una empresa de transportes y logística en Ólvega (Soria) para criticar con dureza a la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, por impedir al diputado Alberto Casero votar de forma presencial, en el debate sobre la reforma laboral, después de haber emitido un voto telemático ‘erróneo’. En un tono duro y tajante, llamado ‘pucherazo’ lo vivido en el Congreso: “Es un atropello democrático a los derechos de los representantes políticos. Lo que vimos es un auténtico pucherazo a la soberanía nacional. Y vamos a ir hasta el final para que eso se revierta”.

El líder del PP confirmó que su partido iba a pedir a la Mesa que reconsiderara ese “atropello”. “Si no lo hace de inmediato, la presidenta del Congreso estaría prevaricando, y tendría consecuencias judiciales para ella”. Además, el PP acudirá en amparo al Tribunal Constitucional.

Casado enlazó este asunto directamente con las elecciones. “En plena campaña electoral, ante estas auténticas formas antidemocráticas, vamos a defender lo que es un Estado de Derecho, con separación de poderes”. Casado llamó a la participación al advertir de que «si el 13 de febrero no va todo el mundo a votar, ellos acabarán modificando la voluntad en los despachos como han hecho en Navarra, pactando con Bildu, y también en el intento de moción de censura en Castilla y León».

También Mañueco aprovechó para hacer campaña con esta polémica. A su juicio, en el Congreso se vio una intención de “torcer la voluntad popular” y descubrió la debilidad extrema del “Gobierno Frankenstein”. Por eso, pedí el voto para desterrar esa forma de hacer política. Desde Segovia, Ayuso acusó al Gobierno de usar el Parlamento de forma «gravísima» y comentó que si el diputado Casero hubiera sido del PSOE y no del PP, se le habría escuchado.

“Una buena noticia”

Por parte del PSOE, su candidato autonómico, Luis Tudanca, defendió que «la democracia es mucho más fuerte que cualquier declaración que quieran hacer algunos por un puñado de votos», en referencia a los alegatos de ‘pucherazo’ y ‘cacicada’ vertidas desde los grupos de la oposición en el Congreso tras la votación de la reforma laboral, informó Ep. El socialista aseguró que quería morderse la lengua, y presumió, eso sí, de la victoria del Gobierno después del acuerdo de empresarios y sindicatos: “Es una buena noticia y una noticia de confianza que beneficia al crecimiento económico”.

Desde Vox, su portavoz en el Congreso, Iván Espinosa de los Monteros, participó en un acto de campaña en Salamanca y entró de lleno en la polémica. A su juicio, lo que ocurrió en el Congreso fue un “esperpento” y la actitud de los diputados de UPN fue “tremendamente valiente”. También Macarena Olona, ​​en un acto en Peñafiel, denunció el “pucherazo” del Gobierno: “El Gobierno tenía que sacar la reforma con la ministra comunista por lo civil o lo criminal y, finalmente, la han sacado por lo criminal”.

Por Ciudadanos, su candidato electoral, Francisco Igea, presentó el desempeño de la votación en el Pleno del Congreso para pedir el voto “sensato” para huir de la estrategia del PP de “entregarse” a Vox.