la primera señal de alarma de la víctima del exmarido de Mónica Oltra

“Le llegó a coger la mano y junto a la suya tocó sus pechos”. María Teresa TM, la víctima de los abusos sexuales por los que resultó a cinco años de prisión Luis Eduardo Ramírez Icardi, exmarido de Mónica Oltra, dio la primera señal de alarma sobre la actitud de su educador en febrero de 2017, cuando todavía era una menor tutelada por la Generalitat.

Así consta en el sumario del caso que investiga el Juzgado de Instrucción número 15 de Valencia en el que está imputada la exvicepresidenta de la Generalitat junto a otras trece personas -entre ellas altos cargos, funcionarios y trabajadores del centro Niño Jesús de la capital del Turia en el que reside la víctima para la gestión del caso por parte de la Conselleria de Igualdad.

El primer rastro de la denuncia de Maite sobre los abusos se encuentra negro sobre blanco en una parte de incidencia del Centro de Acogida Niño Jesús en el que vivía, fechado el 27 de febrero de 2017 y firmado por su directora, María Isabel Domingo.

El documento fue incautado por la Policía Judicial en el registro de una sede de la Conselleria de Igualdad la víspera de la división de Mónica Oltra y se ha incorporado junto al resto del expediente de la víctima de los abusos a la causa.

En el mismo detalla como una trabajadora del Comité Antisida le contó al director del centro un «tema peliagudo» que había comentado Maite. Era el 20 de febrero de 2017 y, por vía telefónica, informado al centro de que la entonces menor (tenía 14 años) decía que “había un educador que le daba masajes y se masturbaba”.

Imagen de la victima de los abusos junto a su primogenito y su actual pareja ABC

Fue entonces cuando la directora solicita hablar con un psicólogo, al que cita como José Francisco, para que la informe de lo sucedido. De acuerdo con la parte, este profesional le expuso que “en la entrevista que le hago pienso que quizás no es todo cierto. La primera vez que me ocurrió que en 2016, pero no sabe concretar, habla de tocamientos, que le llegó a coger su mano y junto a la suya tocó sus pechos”. El psicólogo concluye que “no puedo saber si es verdad o no, o es una justificación para salir de ahí”.

La directora del Centro Niño Jesús relató esta conversación en curso con los padres de un chico llamado Andrés, que entonces era novio de Maite, el 22 de febrero de 2017. En la misma estas personas le explican que la niña quería dejar el centro, entre otras razones, porque ‘por la noche abusan de ella. tocamientos”. Días atrás la trabajadora social del Comité Antisida había anunciado que Maite “contó cosas que horizaron a la familia”.

“Maite contó cosas que horrorizaron a la familia”

Aquel parte de incidencia se zanjó con la relación de la vuelta de Maite al centro de menores y con una solicitud de cita en Planificación Familiar.

Era febrero de 2017, pero no fue hasta junio de ese año cuando la entonces menor declaró su caso a unos agentes de la Policía Nacional y la causa llegó a la Fiscalía. El agresor era “un tal Luis”, entonces marido de Mónica Oltra. Hoy, Luis Ramírez Icardi es condenado a cinco años de cárcel y espera al recurso presentado ante el Tribunal Supremo contra el fallo.

La sentencia, confirmada por el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana, condenó al exmarido de Mónica Oltra por un delito de continuación de abuso sexual a una menor y dio por probado que entre dos y diez veces, el educador, tras “masajearle en la zona del cuello y la espalda y, una vez creyó que se hallaba dormida, cogía la mano de la niña y se masturbaba con ella, fingiendo la víctima dormida ante la vergüenza que le producía dicha situación”. Frente a la conundencia del fallo judicial, Maite se levantó durante los meses con la incredulidad de sus interlocutores y con los informes que no daban credito a sus denuncias sobre los abusos sexuales.

Imagen del archivo de Mónica Oltra

Imagen del archivo de Mónica Oltra EFE

El exvicepresidente de la Generalitat, por su parte, declaró imputada el 19 de septiembre en el marco de la causa que investigaba como gestión a la Conselleria de Igualdad que dirigía el caso de abusos a una menor tutelada. De acuerdo con la citación del magistrado, se investiga un presunto delito de prevaricación administrativa.

La Fiscalía Superior de la Comunidad Valenciana consideró, en el escrito en el respaldó, la imputación de Mónica Oltra cuando todavía no había dimitido y continuaba siendo aforada, que su gestión y la de su equipo de la Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas en el caso podría ser constitutiva de prevaricación, abandono de menores y omisión del deber de perseguir delitos.

La Fiscalía atribuyó a Mónica Oltra “un plan” para encubrir los abusos sexuales de su exmarido a la menor tutelada.

Maite es hoy una chica mayor de edad, madre de dos hijos, qu’maintiene el pulso en los tribunales al considerar que la Generalitat dejó desamparada y tratar de encubrir su caso.