la electricidad desaparece un 80,5% y los combustibles suben un 52,3%

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La inflación en España se encontrará de control tras meses de alzas y presión ahora por la crisis energética y de materias primas derivada de la invasión rusa en Ucrania, una situación que reflejará con toda sur rawza en el indicador de precios de marzo. El Índice de Precios de Consumo (IPC) aumentó un 0,8% en relación con el anterior, hasta el 7,6%, para marcar su nivel más alto desde diciembre de 1986. La tasa confirmada hoy viernes supuso una revisión alza en dos décimas respecto a la cifra adelantada hace 15 días por el Instituto Nacional de Estadística.

Este escenario se traduce en una factura doble para el bolsillo del consumidor, a quien no le queda más remedio que asumir el elevado costo de la energía y, al mismo tiempo, el encarecimiento que se traslada a otros bienes y servicios, como los alimentos.

En comparación con febrero de 2021, desaparecieron la electricidad (80,5%), los combustibles líquidos (52,3%), los hidrocarburos líquidos como el butano o el propano (33,4%), el gasóleo (28,4%) y la gasolina (25,1%). %), pero también algunos alimentos que componen la cesta de la compra, como los aceites comestibles (32,3%). El resto de productos también contagio de l’encarecimiento general de bienes: la tasa anual de la inflación subyacente -sin energía ni alimentos frescos- aumentó seis décimas, hasta el 3%, un nivel no visto desde septiembre de 2008.

Aunque el conflicto en Ucrania, las sanciones a Rusia y la crisis energética que se sufre en Europa recrudecerán aún más las tensiones inflacionistas, llueve sobre mojado en nuestro país. Con el dato confirmado de este mes, el IPC interanual suma su decimoquinta tasa positiva consecutiva tras meses de incrementos en los precios del gas y de la electricidad. Asimismo, el indicador encadena tres meses con porcentajes superiores al 6%, es decir, en niveles que no se veían en España desde hace tres décadas.

Crisis energetica

Entre los grupos con mayor influencia positiva en el aumento de la tasa anual, Estadística destaca el de la vivienda. En esta categoría, la variación anual fue de 25,4%, puntos más que suficientes para encima de la registrada enero. Esto debe al comportamiento de los impuestos de la electricidad, que el 80,5% en relación al mismo mes de 2021 desaparecen.

El precio medio de la electricidad en el mercado mayorista es de 220,2 euros por MW/h, solo algo más que enero, cuando se registraron unos euros por 201,7 MW/h, aunque en la última semana del mes se desbocaron los preciosos diarios. Por su parte el gas natural sufrió un 12% en comparación con el mismo mi del ejercicio pasado. Los expertos han sido alertados de que el conflicto en Ucrania, iniciado el pasado 24 de febrero, provocará un importante incremento en la factura energética, escenario que probablemente descarrile la tasa de inflación de marzo. Según diferentes escenarios, el aumento del recibo de la luz respecto a 2021 sería del 41% en el escenario más positivo y del 109% en el más negativo, según cálculos de la OCU.

Por su parte, el transporte situó su tasa en el 12.8%, un punto y medio superior à la del mes pasado, como consecuencia del incremento de los precios de los fueles y lubricantes para vehículos personales, mayor este mes que en febrero de 2021. Los combustibles también se han disparado por el incremento del coste del barril de petróleo: el diésel sufrió un 28,4% y la gasolina un 25,1%. En febrero, el precio del petróleo se ubicó en un promedio de 99,8 dólares por barril, donde supuso un incremento del 13,4% respecto de la energía y del 59% en términos interanuales. En euros, el incremento del precio interanual fue del 70%, por la depreciación de la divisa europea frente al dólar a lo largo del último año, según destacaron desde CEOE. In lo que llevamos de marzo, el precio medio ha situado en 126 dólares el barril que, de estabilizar, implicaría incrementos interanuales del 91% en dólares y del 107% en euros.

Sube la cesta de la compra

También carecieron los alimentos y bebidas no alcohólicas, que registraron una variación de ocho décimas, hasta el 5,6%. Destacan en esta evolución los incrementos de los precios de las legumbres y hortalizas y la leche, queso y huevos, que descendieron en 2021, y del pan y cereales, mayores este mes que el año pasado. Por products, dentro de la cesta de la compra se carecieron productos como los aceites comestibles (32,3%), el aceite de oliva (30,6%), las pastas alimenticias (19,9%), las harinas y otros cereales (12%), carne de ovino (10%), frutas en conserva (10%), el arroz (9,4%), leche desnatada (9,4%) y leche entera (9,3%).

La espiral inflacionaria del gas y la electricidad repercute en el suministro eléctrico para el transporte y la energía utilizada en las plantas de transformación. También subieron de precio las mermeladas y confituras (8,7 %), el café (8,2 %), otros productos de panadería (7,4 %), los huevos (6,6 %), el pan (6,4 %), carne de res (6,4 %) y mantequilla (6,3%). Además, tal y como publicó ABC, la cesta de la compra se parará en las próximas semanas por el encarecimiento de la energía, pero también por la escasez de algunas materias primas y que Ucrania es el primer proveedor de nuestro país de maíz y de girasol y el cuarto de trigo.

Estadística también refleja la reactivación del turismo y la restauración frente al año pasado, un año aún muy marcado por la pandemia de Covid-19. Los precios de hoteles, cafés y restaurantes repuntaron en siete décimas, hasta el 3,6%, principalmente por el encarecimiento de la restauración, mayor est mes que en 2021. 21,1% por el repunte del turismo en comparación con el año pasado.

Por el contrario, los productos que más se han abaratado en los últimos 12 meses son los viajes y aparcamientos (-20,8%); equipos de telefonía móvil (-5,7%); computadoras personales (4%); el transporte marítimo de pasajeros (-3,1%), y los vuelos internacionales (-2,2%).

Esfuerzo para contener los precios

Después de que la CEOE informara de que se decidió la tasa de inflación subyacente, que en febrero fue del 3% interanual, más de 4 puntos y media para el IPC general. Desde la patronal subrayaron que ello supuso una importante reducción de los márgenes empresariales en este sector. El esfuerzo de los empresarios por contener precios tiene lugar, además, “en un momento delicado para muchos de ellos tras meses de crisis y restricciones a la actividad, a lo que hay que sumar ahora el impacto del conflicto entre Rusia y Ucrania”, señalóon de los jefes

En consecuencia, los directivos pronostican que la inflación seguirá aumentando durante los próximos meses, pero esperan que disminuya su intensidad a finales de año. “Se verá muy condicionada por la evolución y duración del conflicto entre Rusia y Ucrania y las sanciones económicas, que pueden tener repercusiones significativas sobre el precio de algunas materias primas, entre otras, gas, petróleo, cereales o aceites. Ello se ve unido a otros factores qu’ya estaban impulsando la inflación como los efectos base provocados por la pandemia, las dificultades de la provisión ou el intenso crecimiento de los precios de algunos bienes intermedios”, reza el comunicado.

En este contexto, la CEOE alertó de la necesidad de evitar un escenario en el que “los aumentos de los precios y salarios se retroalimenten entre sí”. Para sufrir los sueldos en línea con el IPC, producirían “efectos de segunda ronda que déembocarían en una espiral inflacionista”, avisan.