Italia busca 400.000 trabajadores para rescatar la industria turística durante el verano

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Italia necesita casi 400.000 trabajadores para salvar el turismo del verano; de ellos, al menos un 40% no hay forma de encontrarlos. La situación es tan delicada que el Ministro de Turismo, Massimo Garavaglia, miembro destacado de la Liga, haya hecho una declaración significativa: “Para salvar el verano del turismo, debemos aumentar los flujos de los trabajadores extranjeros”.

Italia se propone que el ambicioso objeto a recuperar es en este año los mismos niveles de visitantes que registrará en el 2019, antes de la pandemia. Pero en las últimas semanas hay estructuras turísticas que tienen dificultades para abrir, porque no se encuentran cocineros, camareros, recepcionistas…

y con horarios menos duros o mejores remuneradas. La realidad es que algo no funciona en el mercado del trabajo, según el ministro de Turismo Garavaglia, porque son muchos los parados, pero no se responde a las ofertas de la industria turística. Según el Instituto oficial de estadística (Istat), la tasa de paro en Italia es del 8,3%, llegando al 24,5% para los jóvenes.

El desincentivo del subsidio

La Unión italiana de las Cámaras de Comercio y ANPAL (organismo del Ministerio del Trabajo) afirma que entre mayo y julio es necesario encontrar 387.720 trabajadores en el sector turístico, sobre todo para los servicios de hostelería y restauración. El ministro de Turismo ha explicado que se da una sorprendente paradoja, porque crece la demanda de trabajo, pero es difícil encontrar personal de temporada: “Si faltan 300.000 – 350.000 trabajadores, y tienes muchos desempleados, algo anda mal. Hay un conjunto de reglas que se deben revisar”, declaró Massimo Garavaglia a La Repubblica. Entre esas normas, el ministro de Turismo citó la “renta de ciudadanía”, es decir la renta que perciben trabajadores sin empleo o personas con dificultades económicas. El importe de esta renta, que constituye la principal banda electoral del Movimiento 5 Estrellas, varía según muchos parámetros: por ejemplo, una persona que vive sólo suele tener 780 euros mensuales de renta de ciudadanía; y llega hasta 1.330 euros al mes para una familia de dos adultos y un hijo adulto o dos menores.

Varias partes consideran que la «renta de ciudadanía», cuya cobertura estatal es superior a los 5.000 millones de euros al año y se otorga por una duración de 18 meses renovables, se debería eliminar o reformar, porque actualmente desincentiva la búsqueda de trabajo y no cumple con un objetivo fundamental para el que fue constituido: ayudar a insertar en el mundo del trabajo a las personas que percibieron la renta de ciudadanía. Según Italia Viva, partido que lidera el expreso ministro Matteo Renzi, solo el 3.8% de los casi tres millones de personas que perciben esa renta de ciudadanía ha encontrado trabajo. Muchos que perciben ese subsidio rechazan empleos incómodos o eligen por hacer un trabajo en negro. De ahí la necesidad de una profunda reforma de su normativa.

El ministro de Turismo Garavaglia, cuyo partido la Liga votó a favor de la renta de ciudadanía, ha anunciado que mantendrá en esta semana una reunión con el ministro de Trabajo, Andrea Orlando, para dar una respuesta ante la voz de alarma del sector turístico: “Hay algo que no funciona. La idea es reunirse con el ministro de Orlando y con los operadores turísticos para ver qué sucede de inmediato. Entre las medidas asistenciales se debe revisar la renta de la ciudadanía y el Naspi (subsidio mensual a los parados), porque son un obstáculo para equilibrar la oferta de trabajo con la demanda de empleo”.

El Gobierno de Mario Draghi aprobó en diciembre de 2018 un decreto para permitir la entrada al mercado laboral de 70.000 inmigrantes no comunitarios, especialmente en los sectores de la construcción, agricultura, automoción y turismo. Ahora, el ministro Garavaglia ha prometido a la industria turística recurrir a un nuevo decreto para aprobar la entrada de más inmigrantes, sobre todo con contratos temporales: “Tendremos que contratar extranjeros, de lo contrario tendermos problemas personales para la temporada de verano”, sentencia el ministro de Turismo.

Vuelta masiva del turismo

Superada la emergencia por el coronavirus, los turistas están volviendo masivamente a Italia. Las capitales del arte, sobrio todo, registran récords de turistas. Por ejemplo, Venecia, con unos 50.000 habitantes, fue invadida el sábado y domingo de la Semana Santa por más de 150.000 visitantes.

El ministro Caravaglia se muestra optimista sobre las posibilidades que se presentan a la industria turística tras la pandemia del Covid: está volviendo cada vez más popular, una oportunidad importante para aprovechar».

El ministro Garavaglia se plantó incluyendo una colaboración turística con España: “Hay mercados con los que se puede colaborar: hace poco con la ministra española de Turismo (Reyes Maroto). Hay muchos italianos que van a España, y viceversa: Es un mercado en expansión -añade el ministro- y puede representar una excelente oportunidad en temporadas medias (justo antes y después de la temporada alta), conveniente para ambos países”.