España pierde más de 70.000 explotaciones agrarias en 10 años

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No es ningún secreto que el campo español no atraviesa su mejor momento y la guerra en Ucrania es solo la punta del iceberg. A los problemas estructurales relacionados con la formación de precios, que está en el origen de las grandes manifestaciones que protagonizan miles de agricultores y ganaderos desde principios de 2020, se suma la histórica escalada de los costos de producción por la inflación y que agudiza el conflicto. (solo la electricidad había sufrido un 103,36% en noviembre, según los datos más actualizados del Ministerio de Agricultura); la sequía de inicios de este año, la reciente reforma laboral y la aplicación de los nuevos requisitos verdes de la nueva PAC (Política Agraria Común). El censo agrario publicado ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE), con fechas de 2020, desnuda esta difícil realidad: en los últimos diez años, la anterior entrega del censo fue en 2011 con fechas de dos años antes, España ha perdido 74.925 Explotaciones agrarias reduciendo su número desde las 989,796 registradas hace una década a las actuales 914,871 granjas. En 1999, esta cifra superaba con creces el millón.

Una tendencia que también se replica en la ganadería: desde 2011 han cerrado un 30,1% de las instalaciones ganaderas pasando de 242.630 explotaciones a las 169.576 de la actualidad. Por su parte, la mano de obra cayó un 7,7% respecto a hace 10 años.

Sin embargo, según el censo, la Superficie Agrícola Utilizada (SAU) alcanza los 23,9 millones de hectáreas, un 0,7% más que la disponible en 2011 más que la media por explotación alcanza las 26,37 hectáreas, un 7,4% mas. En ganadería, frente al cierre continuo de instalaciones, la cabaña muestra una salud aceptable. Por ejemplo, el número de cabezas de porcino, supera ya los 30 millones y sube a 21,8% en los últimos diez años. El bovino (toros, vacas) alcanzó los 6,76 millones de cabezas, un 15,7% más que en 2011, y el caprino sumó 2,66 millones en este periodo. Destaca el retroceso de las conejas cuyas cabezas han menguado en diez años casi un 30% hasta las 771.274 unidades.

Para María Jesús Villamide, profesora de la Escuela Superior de Ingeniería Agronómica, Alimentaria y de Biosistemas de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), “es una tendencia generalizada: el campo se despuebla”. En su opinión, “si quieres explotar muy pequeña no puedes sobrevivir”, y apunta a dos posibles opciones: bien “conseguir” más tierras bien, “si vas a jubilar, subsiste hasta que te retires”. Para Villamide “los márgenes son muy pequeños y no se pueden vender sus productos a precios más altos”. Además, añade, la normativa no permite utilizar estas tierras para un uso diferente y apunta que “hay muchos pueblos pequeños y aldeas con un único agricultor que, en realidad, lleva todas las tierras de cultivo de la localidad”.

¿Qué son los 24 millones de hectáreas de Superficie Agrícola Utilizada (SAU)? Según el censo agrario, se ha incrementado el cultivo en invernadero en un 42,1% en los últimos diez años hasta casi 65.000 ha. Le siguen los frutales, un 23,8% más de superficie, así como los otros cultivos leñosos (48.741 hectáreas) y el olivar al que, en el mismo periodo, dedica un 14,4% más de superficie hasta alcanzar los casi 2,5 millones de hectáreas. Los denominados pastos permanentes cayeron un 10,1%.

Más peso de la mujer

El censo también destacó la mayor visibilidad de la mujer. El número de mujeres jefas de explotación crece un 22% en la última década y ya representa el 28,6% de todas las explotaciones. Paralelamente, la proporción de explotaciones con personalidad jurídica (enterprises, cooperativas…) sigue representando menos del 6% del total de instalaciones.