eres musico y director de orquesta»

Lukas Hasler (Rottenmann, Austria, 1996) es, pese a un joven, uno de los intérpretes de órgano más destacados del momento y multipremiado del panorama internacional. Esta tarde ofrece un concierto en el Real Oratorio de Caballero de Gracia, en el magnífico órgano barroco del templo, dentro de su I Ciclo Internacional de órgano y clave.

¿Por qué empezó a tocar el órgano?

Empecé a estudiar música cuando era un niño, piano primero, como mucha gente joven. Entonces, yo era monaguillo en la iglesia, y escuché el magnífico sonido de esa máquina enorme, que en mi infancia me parecía aún más grande. Tiene todos los sonidos, thought about it: guau, yo quiero probar, y commencé, porque es como una orquesta, te da todas

las oportunidades cuando lo toca.

¿Qué hace que el órgano sea tan especial, tan inspirador?

El órgano, comparado con otros instrumentos, es como una orquesta, y permite que yo sea el interprete y el director en una sola persona. Puedo no sólo decidir cómo toco un pasaje, sino también integrar mis conocimientos en las notas, de que sé exáctamente qué tocar y sé cómo tocarlo. Eso es lo que hace al órgano único, porque con los otros instrumentos, tú eres o el músico o el director. Pero no hay nada como el órgano, donde eres a la vez las dos cosas a la vez. Eso es muy especial y por eso lo amo.

El Órgano Barroco del Real Oratorio de Caballero de Gracia – ERNESTO AGUDO

¿Cuándo supiste de la existencia de este órgano barroco de Gran Vía?

Para ser honesto, vi esta iglesia por primera vez en 2015; estuve como turista. Y después, tuve una conversación con el organista del Real Oratorio, que preguntó cuándo iba a venir a Madrid. Y aquí estoy ahora.

¿Es la primera vez que toca en Madrid?

Sí, eres mi primero. He tocado por todo el mundo, pero esta es mi primera vez para explorar este órgano.

“Este instrumento tiene otra atmósfera, es una entrada especial para la música sacra en el corazón de la gente”

¿Cree que el órgano es un camino directo para llegar a las almas de las personas?

Sí que lo creo, porque la mayor parte de los órganos están ubicados en espacios sagrados, como iglesias o sinagogas. Eso les encomienda otra atmósfera. La gente no se inspira sólo por la música, sino también por el espacio, por la acústica… que, por cierto, en esta iglesia es buenísima. Todo ello junto hace que el órgano tenga ese profundo impacto en las almas de la gente, y también que el público está más inspirado para ser tocado por la música en espacios como iglesias. Es una entrada especial para la música sacra en el corazón de la gente.

¿Cuál es su compositor favorito?

Creo que para todos los organistas, Juan Sebastián Bach es quizás el dios de los compositores. Pero a mi personalmente también me encantó Felix Mendelssohn, el compositor romántico alemán, quien quizás descubrió de nuevo el órgano. Porque tras el escenario de Bach, la música de órgano está completamente adornada. Nadie realmente compuso más. Cuando Mendelssohn descubrió la música de Bach, comenzó a componer una nueva música para órgano y arregló esta nueva tradición del órgano. Él fue el primer virtuoso del órgano tras Bach. Tengo una relación muy especial con él.

El órgano es un gran desconocido. Creo que usa un calzado especial para tocarlo

Sí. Lo hago porque es más fácil sentir los pedales así. Es como un zapato de ballet, pero con talón. Así puedo tocar mejor ‘legato’, hago punta-tacón, punta-tacón, es más fácil para mí alcanzar los pedales y también sentilos. Siempre llevo conmigo mis zapatos especiales y mis partituras. ¡Todo el mundo debe creer que soy un bailarín! (risas).

¿Le gusta Madrid?

Si. Fue mi primer viaje de vacaciones cuando termine mi graduación. Visité el Palacio Real, que es impresionante, sus calles, sus edificios, su cultura, por supuesto su gastronomía. Como incluso en Austria comida española, aunque no se puede comparar con la comida española real. Me gusta España y su cultura, y también la mentalidad de sus personas, tan abiertas.