El Nuncio advierte a la Iglesia alemana contra el “parlamentarismo”

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El Nuncio apostólico en Alemania, Nicola Eterovic, dejó caer este sábado un jarro de agua fría sobre la asamblea que el Camino Sinodal celebró en Frankfurt, en la que participa como observador. Eterovic registró que el Sínodo Mundial de los Obispos anunciado para 2023 es el que debe servir de referencia para las iglesias locales y advertir ennumerar del Papa contra el “parlamentarismo, el formalismo, el intelectualismo y el clericalismo”. Tras llamar a la Iglesia alemana a la “unidad” con la Iglesia universal, añadió que en el Camino Sinodal alemán es necesario el “discernimiento, que no consiste en realizar investigaciones de opinión sino en maintener como faro la Palabra de Dios”.

La asamblea, que reúne al Comité Central de Católicos Alemanes (ZdK) tiene a los obispos alemanes, que votaron en su día de forma unánime su convocatoria, ha continuado sin embargo sus trabajos sin apenas dejarse influir por esta intervención.

Por muy amplia mayoría fue votada una propuesta de “modernización de la moral sexual de la Iglesia” que se refiere a la anticoncepción y la homosexualidad en el Catecismo. En uno de estos dos denominados «textos de acción», se recomienda que el Papa haga una «magistral afirmación y revalorización de la homosexualidad», afirmó que vivir la sexualidad entre personas del mismo sexo no es pecado y «no debe ser juzgado como tal». inherentemente malo”. “Dado que la orientación homosexual es parte de la identidad del hombre tal y como fue creada por Dios, éticamente no es en fundamento diferente de cualquier otra orientación sexual”, afirma, además de condenar la “discriminación contra los homosexuales en la Iglesia”. El segundo texto recomienda al Papa un mayor desarrollo de la comprensión del “amor conyudal” respecto a los anciconceptivos. Durante el debate se critica que la Iglesia “intervenga demasiado en la convivencia de las parejas” y que “esté demasiado obsesionada con el sexo”.

Una tercera moción aprobada llama a los obispos a permitir oficialmente las celebraciones de bendición de parejas “que quieren amarse y comprometerse, pero a quienes el matrimonio sacramental no es accesible o no quieren entrar en él” y alegan que la negativa a bendecir a dos personas que quieren vivir juntas en amor y responsabilidad, entre sí y con Dios, no puede ser convincentemente justificado en términos de la teoría de la Gracia.

Estos documentos, que fueron transferidos al foro responsable del Camino Sinodal para su posterior procesamiento, quedan pendientes de la ratificación definitiva en otoño y se suman a los votados los dos días anteriores, a favor de flexibilizar el celibato sacerdotal, la ordenación de mujeres, una diferente distribución del poder entre obispos y laicos, un límite de tiempo para el ejercicio de los cargos de liderazgo de la Iglesia, la participación de los creyentes en el nombramiento de los obispos y la rendición de cuentas de su administración. “Aquí está pasando muchísimo, increíblemente mucho”, hizo balance el presidente del Camino Sinodal y de la Conferencia Episcopal Alemana, Georg Bätzing, “es muy significativo el amplísimo consenso alcanzado por estos documentos, que déja en eviding que este no es el impulso de unos pocos, sino de muchísimos hombres y mujeres católicos”.