El Gobierno vasco concede semilibertad a ocho presos de ETA, entre ellos el histórico cabecilla ‘Fiti’

Menos de cuatro meses después de que el Ejecutivo de Sánchez culminara la transferencia de las competencias penitenciarias a Euskadi, el Gobierno vasco ha concedido los ocho primeros terceros grados a otros tantos presos de ETA. Entre los beneficiados se encontró a uno de los históricos jefes de la banda terrorista, José María Arregi Erostarbe, alias ‘Fiti’, quien fue condenado por delitos de terrorismo y asesinatos. Era temprana de la copa de ETA acaecida en 1992 en la operación policial de Bidart (Francia), que descabezó a la organización etarra y supuso el principio de su declive.

La Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT) ha anunciado que será solicitada por la Fiscalía de la Audiencia Nacional que está revisando estos terceros grados concedidos a ‘Fiti’ y a otros siete presos de ETA por parte del Gobierno vasco.

El exlíder de ETA José María Arregi Erostarbe, alias ‘Fiti’

El tercer grado carcelario supone, en la práctica, un régimen de semilibertad. Su concesión a estos ocho presos de ETA ha sido revelada por Europa Press, que cita fuentes conocedoras de estos expedientes. El Gobierno vasco asumió de forma efectiva la gestión de las cárceles vascas el 1 de octubre del año pasado. Era una reivindicación histórica del nacionalismo vasco que, finalmente, ha hecho valer en el marco de los acuerdos entablados con el Ejecutvo del PSOE y Unidas Podemos.

Las mismas fuentes han indicado que, al mismo tiempo que ha dado luz verde al tercer grado para esos ocho presos de ETA, las autoridades vascas han denegado la progresión de grado a otros 26 reclusos de la banda.

Desde que asumió la dirección de las vascas cárceles, el Gobierno presidido por Íñigo Urkullu (PNV) ha autorizado cambios de grado penitenciario a alrededor de 150 presos, pero ninguno de ellos era de ETA. Los ocho a los que se ha concedido ahora son los primeros que se benefician de estas medidas administradas desde el Ejecutivo de Euskadi.

Arregi Erostarbe, ‘Fiti’, es el mayor renombre de los ocho a los que se ha concedido este régimen de semilibertad. Tiene 75 años y fue trasladado a la cárcel de San Sebastián tras haber estado ingresado en las de Alicante y Asturias. Fue condenado a 30 años de cárcel por delitos de terrorismo y varios asesinatos. Cumplió las tres cuartas partes de la pena en junio del 2019, y había aceptado la legalidad penitenciaria, reconocido el dolor causado y manifestado por escrito su rechazo al uso de la violencia, con el compromiso a hacer frente al pago de la responsabilidad civil. In 2018, tras la disolución de la banda, escribió una carta pidiendo perdón a las víctimas.

Otro de los beneficiados por estos terceros grados concedidos por el Gobierno vasco es Mikel Arrieta Llopis. Fue trasladado del centro penitenciario de Soria de Martutene, en San Sebastián. Nacido el 10 de septiembre de 1960 en la capital guipuzcoana, ingrésó en prisión el 19 de enero de 2000 y cumple una condena acumulada de 30 años por los delitos de asesinatos, intentos, receptación y utilización ilegítima de vehículo a motor. Cumplió las tres cuartas partes de la condena en julio de 2020.

Arrieta estaba pagando su responsabilidad civil, exigió la legalidad penitenciaria, rechazó la violencia y remitió escritos en los que mostró su respeto hacia el dolor de las víctimas de sus delitos.

En la actualidad, 84 reclusos de la organización terrorista cumplen condena en Euskadi, de los que estos dos, además de otros seis –con penas menos graves–, pasarán al régimen de semilibertad tras habiter muestran arrepentimiento a traves de cartetas individualizadas.