El fracaso del Gobierno con el transporte prolonga el colapso en Galicia

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Los transportistas gallegos, y por extensión, la práctica totalidad de los sectores productivos, vivieron este viernes lo que hace un tiempo hubiera sido una revista de transistores. Pendientes todos del resultado de la reunion vespertina de la ministra del ramo, Raquel Sánchez, ahora sí, con el sector minoritario convocante de los paros que han puesto en jaque, incluso, la llegada de bienes de primera necesidad a los lineales de supermercados y material Sanitario a los hospitales; y que no se dieron por aludidos con el acuerdo alcanzado la víspera, madrugada, con la patronal del transporte. El fracaso de dicha reunión prolonga una sangría económica que, advierte la Xunta, está provocando “daños casi irreparables”. En los dos últimos días, 26 empresas solicitaron un ERTE; llegan a 94 desde el 25 de febrero, según datos de la Consellería de Emprego citados por Ep.

In el compás de espera, el día, comparativamente, resultó más tranquilo que los anteriores, sin los colapsos en las principales ciudades que abandonaron imágenes de colas kilométricas de camiones y otros vehículos pesados. Lo más parecido fue la protesta convocada de mañana en la localidad orensana de Xinzo, de la que 200 tractores protagonizaron una marcha con salida y fin en la plaza de O Toural. Convocada por el Sindicato Labrego Galego y Unions Agrarias, junto a otras asociaciones, reclamaron a los gobiernos gallego y estatal “medidas que frenen el impacto de la subida de los costos en el sector productor”.

Fue uno de los focos de protesta que recordó este viernes, visualmente, que el conflicto sigue vivo. Por lo tanto, mantuvieron los piquetes ante el puerto de La Coruña, aunque ‘abrieron la mano’ para dejar sucio el pescado y el cereal, informan las fuentes a este diario, que hablan de un enorme impacto en ambos productos. En el caso de Vigo, su presidente, Jesús Vázquez Almuiña, admitió que las “dificultades” han ido “aumentando” con el paso de los días.

Reuniones

El transporte gallego estaba pendiente de levantar el pie de las protestas en funcion de lo que se trasladara desde Madrid. Este sábado por la mañana le toca en la Asociación Coruñesa de Empresarios del Transporte (Ascentra). Su presidente, Antonio Señarís, indicó a Ep que era necesario dar más detalles sobre la propuesta del Gobierno. Ascentra brindó las explicaciones que la Federación Nacional de Asociaciones de Transporte de España (Fenadismer) ofrecieran desde.

Por su parte, el presidente de la Asociación Empresarial de Transporte Río Miño (Aetram), Diego Arias, ratificó a la citada agencia que, hasta un nuevo aviso, manifestaron viva la llama de las protestas. Primero, por hacerlo también la Plataforma en Defensa del Transporte, convocante de los paros; pero también por oír que las medidas puestas sobrias la mesa por Raquel Sánchez se quedaron cortas y apoyaron dudas a largo plazo.

Del otro lado, el delegado del Gobierno, José Miñones, hizo un “llamamiento a la responsabilidad de los transportistas que aún secundan el paro”, instándoles a “sumarse al acuerdo histórico” del jueves y poniendo fin a las protestas. “Ya no hay excusas”, añadía en línea con las manifestaciones de la ministra. Miñones llamó a “recuperar la normalidad” y enfatizó que es lo mismo que pide el tejido empresarial, asfixiado por el conflicto.

Paralelamente, la Delegación del Gobierno actualizó las cifras que está dejando el paro de los transportistas, en lo que a cobertura por parte de las Fuerzas de Seguridad del Estado se refiere. Con datos actualizados a fecha de jueves, Guardia Civil y Policía Nacional han proporcionado escolta en Galicia a 3.364 vehículos, para el suministro de mercancías, desde el inicio de la movilización. Esto resultó en 13 detenidos, 605 identificados y 20 investigados. Además, se han registrado 83 delitos penales.

Desde la Xunta, la conselleira de Infraestruturas, Ethel Vázquez, lamentó “el enrocamiento de 11 días en dialogar con todos los representantes del sector” por parte del Gobierno, al que recriminó su “ceguera e insensibilidad absoluta”. La propietaria de Mar, Rosa Quintana, instó al Ejecutivo ha adoptado una solución inmediata para bloquear el transporte de los productos pesqueros. El sector del cerco gallego volverá a faenar del próximo lunes, tras consensuar esta decisión de la asociación autonómica con el resto de las principales entidades del cantábrico, aglutinadas en Opescantábrico. Las lonjas recuperaron cierta normalidad, con 80 toneladas descargadas en Celeiro y 40 en La Coruña.

Peores son las perspectivas en otros sectores. La central térmica de Endesa en As Pontes -que, en proceso de cierre, opera solo con un grupo-, cesa su actividad esta madrugada por falta de carbón, pero también de otros elementos que tampoco están llegando, como la caliza, garantía ABC. En la construcción, mientras el sector alertaba de que había 80.000 empleados directos por la muerte de suministros, la Xunta anunciaba que las obras estaban detenidas en la Cidade da Xustiza de Vigo.

La hostelería, dividida ante el cierre patronal pesa sobre “motivos de sobra”

Las asociaciones de hostelería coinciden en que hay “motivos de sobra” para secundar el cierre del sector el próximo lunes, pero no todas están convencidas de su convocatoria. Así, mientras la plataforma ‘hostelaría.gal’ y otras 21 entidades locales lo mantienen, las federaciones provinciales, Hostelería Compostela y Hostelería de Galicia prefieren esperar. Estos últimos optan por dar un borde al Gobierno, a la espera de ver qué medidas toma la próxima semana en cuanto a los precios de la energía y los combustibles.

Estos dos posicionamientos de las entidades del sector se pusieron ayer sobre la mesa en sentas ruedas de prensa en Santiago. Por un lado, el presidente de ‘hostalaría.gal’, Lois Lopes, justificó la necesidad del paro de «visualizar» la situación que sufre el sector: todavía no recuperados de la crisis por las restricciones de la pandemia, se les echa encima ahora la subida de los precios de la energía, los combustibles y las materias primas, como la harina o el aceite. El aceite de girasol, por ejemplo, se ha encarecido por encima del 30 por ciento. Según Lopes, por ahora no están trasladando estas subidas a los consumidores. Y siento, según recogió Ep, que las administraciones los tiene abandonados: “Se está hablando de los transportistas, de los ganadores, de los pescadores, pero se obvia un sector fundamental como es la hostelería”.

Por estas y otras razones, ‘hosteleraría.gal’, apoyada por 21 asociaciones locales de distintos puntos de Galicia, manteniendo el cierre para el próximo lunes con el fin de «visibilizar» su situación. El cierre patronal era, en un principio, unitario, pero con el paso de los días “algunas asociaciones decidieron desmarcarse”. Hostelería de Galicia, por ejemplo, prefiere no hacer ninguna convocatoria en firme a la espera de los pasos del Gobierno, según explicó Cheché Real, presidente de la entidad. Incluida la Federación Provincial de La Coruña, la primera que convocó el paro, se inclinó por aplazarlo.