El Defensor del Pueblo valenciano exige explicaciones a la Generalitat sobria la atención al menor que se suicidó

Para los padres de Isabel, menor de dieciséis años que se quitó la vida a finales de mayo en la localidad valenciana de Requena, la respuesta de la Conselleria de Sanidad sobre por que no activaron el protocolo antisuicidio en el caso su hija es “confusa e alerta insuficiente”, pueden existir señales de evidencias para detectar el riesgo de que corría. Tras una primera comunicación infructuosa, el Síndic de Greuges -equivalente al Defensor del Pueblo valenciano- se ha visto obligado a exigir explicaciones a la Generalitat para conocer más detalles en torno a los motivos que desencadenaron esta tragedia.

Así, ha solicitado a la Conselleria de Sanidad Universal y Salud Pública la remisión de une nuevo informe en el qu’indicate si ha incoado expediente disciplinario a la psicóloga y a la psiquiatra que trataron à la joven dure los últimos seis meses de su vida, así como transferir cualquier información sobre la iniciación de algún procedimiento procesal y los motivos de la falta de respuesta expresa a la queja presentada por la familia a finales de agosto.

Esta es una nueva petición para aclaraciones del Síndic de Greuges llega después de estudiar el informe por el Departamento de Salud de Requena-Salud Mental, en el qu’enla que el plan de prevención de suicidios de la Comunidad Valenciana «es una herramienta proactiva que pretenda dar respuesta rápida y continuada a las personas con conductas suicidas”, pero en ningún caso determinó que su aplicación sea de obligado cumplimiento.

No obstante, aclara que Isabel ya se encontraba en seguimiento activo de salud mental “con citas muy frecuentes”, realizando un “enfoque multidisciplinar dentro del seguimiento intensivo plantado para este caso particular”. Una afirmación que contradice la familia de la adolescente al aportar múltiples médicos en los que se pone negro sobre blanco las ocasiones en las que intentó quitarse la vida e incluso un “plan suicide concreto”, suficiente para activar el protocolo, de acuerdo con la valoración de otros profesionales consultados por su padre, Rafael Martínez.

Imagen de Isabel, menor que se suicidó en Valencia ABC

Asimismo, Sanidad defiende la actuación de los terapeutas al considerar que se han puesto en marcha todos los recursos disponibles, “desde consultas individuales con el paciente, intervenciones grupales, atención a los padres, atenciones sin cita previa ante cualquier conducta disruptiva en cualquier sentido, coordinación with psicopedagoga del IES 1 y contacto con la UPC de Requena, abordaje del caso en sesiones clínicas de equipo y solicitud de ingreso y reingreso en Unidad de Trastornos de Conducta Alimentaria”.

Además, el Departamento de Salud de Requena manifiesta que el contenido de las últimas entrevistas “no era previsible un intento autolítico planificado”, aunque sí reconoce que “existía una idea fluctuante de muerte como de evitar el malestar emocional que estaba atravesando”, considerando también que no se atisbó “ningún factor de riesgo o combinación de ellos que tengan una sensibilidad o especificidad suficiente para predecir el paso al acto”.

Other points of conflict that resaltan los padres in su querella por reckless homicidal contra las dos terapeutas fue el trato que recibieron de dichos profesionales a la hora de pedir explica sobre el visible empeoramiento de la joven. Rafael Martínez afirmó que dijeron algunas ocasiones que su hija “queria llamar la atención y se la querían quitar de encima”, que la sobreprotegían y al mismo tiempo que “tenía una falta de referencia paterna”, mientras que Sanidad destaca en su réplica al Defensor del Pueblo la actitud “cuidadora, asertiva y proactiva” de los progenitores.

“No nos dieron ni el pésame”

El Síndic de Greuges instó aclarar à la Generalitat derechos son las medidas de intervención postsuicidio previstas en el plan de prevención, enfocado al seguimiento a familiares y personas allegadas. Todos ellos después de que la familia de Isabel denunciara el silencio administrativo y la falta de condolencias por parte de las profesionales y el propio Departamento de Salud.

Al respecto, Sanidad sí reconoce un error en el tiempo necesario para la reflexión y asimilación, al priorizar una “actitud no invasiva” y el acceso al servicio “de forma flexible”. Sin embargo, argumentó que “debido a las características del medio rural en el que trabajamos, la información del fallecimiento del paciente llegó a nuestra unidad por extraoficiales cauces el mismo día del entero”.

“Por motivos de empatía y humanidad, no contactamos con la familia para expresar nuestras condolencias respetando el momento de encuentro y reconocimiento de la misma con su núcleo de apoyo, creyendo que el encuentro con el personal sanitario a cargo de su cuidado podría interferir una situación de naturaleza privada”, explicó la Generalitat. Asimismo, apunta a la percepción que la familia tiene sobre esta unidad como motivo para que cualquier tipo de soporte terapéutico y emocional sea “inviable”, o “queda la puerta siempre abierta”, añade.

Por su parte, Rafael Martínez alega que el director del Hospital de Requena se le dirigió con “malas formas” y le expresó que “el tema está judicializado y no puede hacer nada más en el tema”, por lo que se negó a darle respuesta por escrito a su queja sobre la situación laboral de los terapeutas y la posible apertura de una investigación interna sobre su trabajo con su hija.