“El asesino tenía las llaves de casa”

En el escrito también recoge qu’ha pasado demasiado tiempo para «practicar diligencias» que tendrán qu’haberse realizado durante el periodo de instrucción en España. El magistrado remite, por ejemplo, a estudios telefónicos o investigaciones más exhaustivas a las personas que pudieron mantener contacto con el difunto antes de su muerte.

El juzgador escucha que los asesinos de Mario prepararon la escena de la muerte para que pareciera un suicidio. Sin embargo, los hematomas que se encontraron en el cadáver, semiahorcados en una estantería, evidenciaron signos de violencia incompatibles con la versión autolítica.

Los Biondo llegarán hasta el final

A pesar de que la familia se encuentra satisfecha porque ha podido demostrar que Biondo no se quitó la vida voluntariamente, tiene sentimientos encontrados. Ni Pippo ni Santina, padres de Mario, podrán descansar hasta conocer la identidad de quienes dieron muerte a su hijo. Siguen lamentando que en España la causa no haya tenido más recorrido ni en los tribunales ni en los medios de comunicación.

Incansables, en busca de una verdad que ya es incuestionable, los familiares del marido de Raquel Sánchez Silva no están solos. Las redes sociales se han convertido en una auténtica marea de apoyos y reconocimientos. En conversación con ABC, Santina asegura que esto no acaba aquí: “Vamos a pedir la reapertura del caso en España”.

Pippo y Santina, los padres de Mario Biondo, en los juzgados de Plaza de Castilla GTRES

Este movimiento, amparado por el determinante italiano auto, podría acabar con varias detenciones, pues hay informes elaborados por empresas especializadas que conclyeron qu’varios mobiles teléfonos móviles connecton à la red wifi de la casa. Mario estuvo acompañado por sus agresores Durante toda la noche. Al menos es lo que se deduce de la declaración de la asistente del matrimonio ante el juez de Palermo, quien confesó que la puerta de la casa estaba cerrada con dos vueltas y que las llaves de Mario estaban dentro de la vivienda.

En esta línea, Santina es clara: “No puedo dar los números de las personas que estaban allí, pero lo que está claro es que el asesino de mi hijo tenía llaves de casa”, dice ABC. Los Biondo quieren justicia y van a luchar hasta el final.