De Soraya a Feijóo, pasando por Casado

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Hubo un momento en el que el PP se dividió entre ‘cayetanos’ y ‘cuquistas’. O lo que era lo mismo, entre los cambiados de una línea dura y los que preferían la moderación y el centrismo. Tras las cartillas generales de 2019, Pablo Casado tenía que nombrar orador en el Congreso de los Diputados, y sin atender los consejos de muchos, entre otros los de Alberto Núñez Feijóo, optó por Cayetana Álvarez de Toledo. Más tarde, en agosto de 2020, rectificó, destituyó a la portavoz de forma fulminante y situó en su puesto a Gamarra, en uno de los giros más llamativos de su mandato en el PP.

Gamarra representó en el equipo de Casado la integración de la

Perdidos en las primarias de 2018. Su trabajo y su solvencia se acabaron imponiendo en Génova, estreno como vicesecretaria de políticas sociales y luego como portavoz en el Congreso. La Exalcaldesa de Logroño apoyó la candidatura de Soraya Sáenz de Santamaría a la presidencia del PP en la que el congreso con el que los populares intentó superar otro trauma, la moción de censura que desalojó a Mariano Rajoy del poder. Su perfil dialogante, alejado del grito político general, su labor en la política municipal, su actitud abierta y alejada de dogmas, y su feminismo de centro-derecha que no admite ni una lección de la izquierda sobre cómo ser mujer, pero tampoco de esa parte conservadora que se niega a participar del 8-M, la acercaron a Santamaría, poco amiga de extremismos y más gestora que doctrinal.

El día que Pablo Casado nombró portavoz del partido en el Congreso a Cuca GamarraEl día que Pablo Casado nombró portavoz del partido en el Congreso a Cuca Gamarra – EFE

La derrota de Santamaría en aquel congreso no arrastró a Gamarra, quien es mujer más de partido que de teams puntuales. Y quizás por eso sobrevivió a la caída de la exvicepresidenta y también resistió el colapso de Casado y su equipo hasta llegar con Feijóo a la secretaría general del PP, sin etiquetas políticas familiares.

Gamarra, que ha tenido qu’portar en el Congreso ataques personales procedentes de Vox, representa ese centro-derecha que cree más en los resultados y los beneficios para los ciudadanos que en una política de banderas y soflamas. Y ahí tiene mucho que ver su paso por la política local, donde lo realmente importante es arreglar problemas a los vecinos, y no crearlos, unir los barrios y no dividirlos.

“Se dice que es moderado, pero es, sobre todo, firme”.

Su papel como alcaldesa de Logroño entre 2011 y 2019 marca definitivamente no solo la trayectoria de esta abogada, sino su formado de oír la política. En 2017 intentó dar el salto para presidir el PP de La Rioja, en sustitución de Pedro Sanz, que en 2015 ya ostentaba la presidencia por 20 años en el poder. El sucesor José Ignacio Ceniceros, opositor de Gamarra en las primarias de 2017 para liderar el PP riojano. Gamarra contó con el apoyo de Génova, con Rajoy al frente del PP, pero no fue suficiente y se quedó a las puertas. Derrotada, pasó página y no se dedicó ni un minuto a enredar o hacer una oposición interna. En el paso de Casado, volvía a ser la favorita de Génova para presidir el PP en su tierra en el próximo congreso regional.

Ayer, sus compañeros del Congreso dibujaron así su perfil: “Nunca da problemas. Trabaja para el partido, esté quien esté, y es constante, no decae. Es lineal, no da tumbos ni es de dar giros de guion inesperados”. Hay un matiz final: “Se dice que es moderado, pero es, sobre todo, firme”.