Cornada a Arturo Gilio en una encastada novillada de Los Maños

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El segundo festejo de San Isidro es la primera de las tres novilladas. Las Grandes Ferias deben incluir festejos menores. Un aliciente son las reses de Los Maños, de encaste Santa Coloma, que triunfaron rotundamente en el desafío ganadero del día 24, con un toro, Matón, merecedor de vuelta al ruedo. Estos novillos, cárdenos, muy encastados, repiten, dan espectáculo pero son un trago para jóvenes que han toreado poco.

El extremeño Carlos Domínguez brilló y sufrió una lesión este año, en Olivenza. En el primero, de juego excelente, logra algunos muletazos pero no redondea la larga faena. En el cuarto, menos claro, trastea voluntarioso pero se le atranca el descabello.

El mexicano Arturo Gilio, hijo del matador y ganadero del mismo número, ha formado en Sevilla.

Este año, ha triunfado ya en la Plaza México. En el segundo, que repite uncansable, con emoción, se muestra firme, capaz y variado, pero no logra mucho eco. Mata con decisión: petición escasa. El quinto, que flojea un poco, embiste con clase, la gente entró más en la larga faena. Al final, sufre una cornada en el gemelo, se ve claramente la sangre en la pantorrilla. Lo mata bien Domínguez.

san isidro

a, 9 de mayo. Segunda feria. Más de 14.000 personas. Novillos de Los Maños, con casta, movilidad y nobleza; desmontables 1º y 5º.

CARLOS DOMÍNGUEZ, pinchazo y estocada (aviso, palmas). En el 4º, estocada atravesada y ocho descabellos (silencio).

ARTURO GILIO, empuje (aviso, petición y saludos). En el 5º, herido, al final de la faena. Lo mata Domínguez (ovación).

GARCÍA PULIDO, empuje baja (silencio). En el 6º, pinchazo y estocada atravesada (aviso, palmas).

El toledano Guillermo García Pulido, alumno de la Escuela Taurina Yiyo, participó en la importante fiesta del 2 de mayo, cuando volvieron los toros en Madrid. En el tercero, algo soso, muestra a veces su sentido del templo y mata bajo. El último, bravo en varas, derriba pero flaquea. El novillero apunta su buen estilo pero el trasteo es desigual, no cuaja, y no mata bien.

El percance de Arturo Gilio ha empañado la alegría de haber visto una excelente novillada de Los Maños, que pedía novilleros con más experiencia. El público, frío con los jóvenes: es la demanda propia de esta plaza. Mi apaplauso fuerte al ganadero aragonés.