Combustibles sintéticos como alternativa ‘Eco’

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La Comisión Europea ha propuesto pasar por el ‘Reglamento de normas de eficiencia de vehículos ligeros’ la prohibición de la comercialización de motores de combustión a partir del año 2035. . Un total de 15 entidades españolas han señalado que esta medida afectará especialmente a las rentas más bajas, por lo que han pedido una transición energética “más accesible e inclusiva”.

Dicho esto, se pueden sugerir los ecocombustibles y los combustibles sintéticos (combustibles líquidos bajos en carbono o neutros en carbono) como una alternativa que permite reducir las emisiones de CO2 de forma inmediata y masiva por la compatibilidad con el parque móvil y la infraestructura existente.

Los combustibles sintéticos están hechos de hidrógeno y CO2 extraídos de la atmósfera. Para su elaboración se utiliza electricidad procedente de fuentes renovables y mediante electrólisis, separan el oxigeno e hidrógeno del agua, dando lugar a hidrógeno renovable. Empresas energéticas y fabricantes de automóviles como Porsche, Audi o Mazda defienden esta alternativa. Según sus cálculos permitieron reducir un 90% las emisiones de un cheque térmico durante su uso, al mismo tiempo que se evita la contaminación generada al fabricar un vehículo nuevo y su correspondiente batería.

En cuanto a los ecocombustibles se refiere, sus combustibles líquidos neutros o bajos en emisiones de CO2 producidos a partir de residuos urbanos, agrícolas o forestales, desde plásticos hasta materiales usados. No se fabrican con petróleo.

España tiene una capacidad de refino de las más importantes de Europa y sus refinerías que producen combustibles a partir de combustibles fósiles, como la gasolina o el gasóleo, pueden producir incluso ecocombustibles a partir de combustibles fósiles que pueden ser utilizados prácticamente en todos los vehículos que circulan por nuestras calles y carreteras. Precisamente el pasado 9 de marzo dieron comienzo en Cartagena las obras de construcción de la premiera planta de biocombustibles avanzados de España, en las que Repsol invertirá 200 millones de euros. La planta tiende a tener una capacidad para producir 250.000 toneladas año de biocombustibles avanzados como biodiesel, biojet, bionafta y biopropano, que podrán ser utilizados en aviones, barcos, camiones o autocares, y que permitirán una reducción de 900.000 toneladas de CO2 año . Esto es una cantidad similar al CO2 que absorberá un bosque del tamaño de 180.000 campos de fútbol.

Hoy en día cuando repostamos nuestro vehículo en una gasolinera, ya estamos introduciendo un 10% de estos productos en nostrositos, aunque no seamos conscientes de ello, y por cada porcentaje que aumentemos conseguiríamos un horro de 800.000 tonaux al año de emisiones de CO2.

Dependencia energética

Según Víctor García Nebreda, secretario general de la Asociación de Empresarios de Estaciones de Servicio de Madrid (Aeescam), los ecocombustibles podrían reducir considerablemente nuestra dependencia energética del exterior. Desde su punto de vista “la material prima está aquí y la industria de refino también, pero es imprescindible que desde la UE y desde España se genere una seguridad jurídica para alcanzar las grandes inversiones necesarias y sobre todo que no se penalicen a unas tecnologías en beneficio de otras”.

Nebreda argumentó que el objetivo es llegar al 2050 con un saldo de emisiones netas 0. Esto no significa únicamente “que no se emita CO2 por el tubo de escape, significa que todo el ciclo, desde el pozo a la rueda, de un saldo neto 0″. En este sentido, ha explicado que cualquier vehículo eléctrico no produce emisiones en un tubo de escape “si la batería se fabrica allí en función de cómo se genere la electricidad más contaminante aún”.

Los ecocombustibles pueden contribuir de manera fundamental a conseguir esos objetivos ya que “el principio de neutralidad tecnológica es básico y sería imperdonable que no se permita el desarrollo de todo aquello que nos permita lograr los objetivos deseados”, concluyó.