Biden advierte que se cancelará el gasoducto en Alemania si Putin invade Ucrania

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Joe Biden prometió una vez en Casa Blanca que si Vladímir Putin invade Ucrania, se cancelará el gasoducto planeado en Alemania, privando a Rusia de una fuga importante de ingresos. El presidente de Estados Unidos hizo esas declaraciones en una rueda de prensa conjunta con el canciller alemán Olaf Scholz, quien quiso dementir que su país haya sido tibio en sus advertencias al Kremlin, afirmando que «hará lo que sea necesario, de forma conjunta» ante la amenaza rusa a ucrania. “Si Rusia invade, es decir, tanques o tropas cruzan la frontera de Ucrania nuevamente, entonces ya no habrá un Nordstream 2”, dijo Biden usando el nombre de ese gasoducto. El presidente norteamericano también dijo que sería “inteligente” que los estadounidenses que están en Ucrania salgan del país, por el riesgo de guerra inminente.

Scholz, por su parte, dijo que habrá lesiones conjuntas si Rusia vuelve a invadir Ucrania como ya hizo en 2014: “Somos una sola voz, hacemos las cosas juntos y aquí dejamos muy claro que si hubiera una agresión militar contra Ucrania, esto tendrá graves consecuencias que acordaremos juntos»

Biden recibió una Scholz en el Despacho Oval para su primer encuentro bilateral. Antes de esta visita, la ministra de Defensa alemana, Christine Lambrecht, anunció que el ejército alemán va a incrementar su presencia en Lituania con 350 soldados. “Estamos fortaleciendo nuestra contribución al flanco este de la OTAN y estamos enviando una señal clara de determinación a nuestros socios de la Alianza”, dijo el ministro Lambrecht durante una visita al campo de entrenamiento militar de Münster, informó Rosalía Sánchez desde Berlín. Traslado de 500 soldados alemanes a Lituania, país fronterizo con Kaliningrado y Bielorrusia y parte de la OTAN desde 2004. La semana pasada, Biden autorizó el movimiento de 3.000 soldados alemanes a Alemania, Polonia y Rumanía.

Scholz llegó tiene un Washington rebelde. Una muestra: el senador demócrata Richard Blumenthal, de Connecticut, compartió recientemente en una encuesta con votos que informó a la agencia Associated Press que en el Capitolio la sensación era que «los alemanes estaban perdidos en combate, y tenían mucho menos de lo que esperamos». de ello”. Del mismo modo se han pronunciado destacados republicanos. En una llamada con la prensa mantenida el domingo, un alto funcionario estadounidense qu’habló bajo condición de anonimato vino a confirm estos recelos de una más diplomática: «Lo bueno de tener una alianza con 30 aliados como la NATO es que los diferentes aliados toman diferentes medidas para adoptar enfoques diferentes en diferentes partes del problema”.

La embajadora de Alemania en EE.UU., Emily Haber, hizo un despacho confidencial al ministerio de Exteriores en Berlin el 24 de enero en que su país está siendo percibido en Washington como “un socio que no es de fiar” por sus Reluctance to acuerda sanciones en Rusia y su negativa a proporcionar armamento letal a Ucrania como han hecho otros socios de la OTAN, según informó la revista alemana Der Spiegel. (De momento, lo único que ha enviado Alemania a Ucrania son 5.000 cascos, algo que ha provocado hilaridad en Washington. EE.UU. ha ayuda militar enviado por un monto de 650 millones de dólares en un año, incluidos misiles tierra-aire rastreadores infrarrojo FIM-92 Stinger).

Uno de los objetivos de EE.UU. Es que Alemania se compromete a que si Putin invade Ucrania, provocará la culminación de este gasoducto Nordstream 2, lista de septiembre pero paralizada porque la Comisión Europea está por analizar si cumple la normativa de Bruselas. Nordstream 2 tiene una capacidad total anual de 55.000 millones de metros cúbicos de gas, hay un proyecto de Gazprom, el gigante energético ruso, que se ha promocionado tanto para el Kremlin como para Berlín. Preguntada por las respuestas del canciller alemán, la portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, dijo este lunes qu’EE.UU. ha sido muy claro, no habrá Nordstream 2 si Rusia invade Ucrania”.

La excanciller, Angela Merkel, visitó a Biden en octubre, antes de abandonar el cargo. Scholz, que preside una coalición tripartita de su partido, los socialdemócratas SPD, los Verdes y el libertario FDP, juró el cargo el 8 de diciembre del año pasado, e inmediatamente tuvo que enfrentarse a la crisis provocada por la decisión de Putin de amasar 100.000 soldados ante Ucrania.