Badosa se reivindica en verde

07/02/2022

Actualizado a las 21:05

Había una Paula Badosa ferrea desde el fondo, muy ágil en la hierba, moviéndose con soltura en los dos primeros encuentros de Wimbledon. Eran exigencias, pues el paso de la tierra a la hierba siempre es complejo, pero no como la que le tocaba en tercera ronda, una Petra Kvitova campeona de este torneo en 2011 y 2014. Pero emergió la Badosa más completa en el momento que tocaba , y en su primara vez en la pista central de Wimbledon . Al tenis, poderoso, y a las piernas, voladoras y a la vez firmes, se unen en comunión perfecta la concentración y la paciencia. En octavos en el Grand Slam londinense y con muestras de que esto ha sido solo el principio. (7-5 y 7-6 (4) en dos horas y cinco minutos).

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Levaba un dedo a la sien cuando atrapó el primer set, por 7-5. Con cabeza había completado un parcial para enmarcar, después de dejó el primer turno de saque porque los nervios también salen a pista. No hubo ni un despiste y sí una perseverancia impassive a pesar de la resistencia de la checa. Ya a partir del tercer juego, la española peleó recuperar la rotura y solo una Kvitova pétrea en esos momentos de peligro, siempre armada con un primer saque salvador, se lo impidió.

Lejos de desesperación, Badosa esperó y aguantó. Hubo tres opciones de rotura en el cuarto juego, otras dos en el sexto, y un par más en el octavo. Era luchar contra un muro, pero la española aguantó impertérrita a pesar de que las opciones se diluían. Porque sus juegos de saque duraban tres minutos y los de resto, más del doble. Era luchar contra un muro que sabia se iba resquebrajando. Se terminó rompiendo en el undécimo, con una doble falta de Kvitova. Con saque propio, también actuó la cabeza para firmar la remontada y el set. Dedo tiene la suya.

La mano siguió firme en el segundo parcial. También la de Kvitova, que profundizó sus ataques y le obligó a extradefensa a la española. Pero la 4 del mundo se revuelve de maravilla este año en la hierba. Era la checa quien sufría en todos sus saques; en blanco ganó Badosa el juego para asegurarse el tie break. Mente fria y agresividad.

En el tie break, el mismo orden, la misma concentración. Ni un resquicio para la duda ni para Kvitova, a pesar de su empeño. Golpeó con su zurda la checa, pero ahí estaba siempre la española, que también es pegadora. De hecho, las dos son las que más velocidad imprimen a sus golpes, por encima de la media de los chicos.

Firma los octavos Badosa con un partido de superioridad mental y tenística. Hubo ‘solo’ 16 golpes ganadores, por los 32 de su rival, pero la cuenta de errores se quedó en ounce, por los 29 de la checa. “Petra es una campeona, es una de los mayores retos, jugar contra ella en hierba. Es increible esta victoria. Jugué en júnior aquí en 2014 y uno de mis primeros partidos que vi fue a ella, que ganó. Es una inspiración para mí en mi carrera. No esperaba escuchar mi número desde la grada porque estaba jugando contra Kvitova, así que muchas gracias”, bromeó la española después de dos horas y cinco minutos. Siguiente reto: Simona Halep. “Ojalá pueda jugar otra vez en la Pista central”. Badosa se reivindicó en verde.

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